Ermita de San Miguel

 

«...Se ubica en el antiguo arrabal que crecía junto la puerta de Oliva o del MayorazgoLa ermita es una de las construcciones más antiguas que se conservan en Pego, pues su construcción puede datarse entre los siglos XIV y XV, dentro del gótico valenciano...». (1)

 

«...Al parecer se construyó, en el entonces arrabal, para uso exclusivo de los moriscos, en lo que se ven las directrices de Felipe II. Por ello, y por sus características arquitectónicas se puede considerar del siglo XVI. Se trata de un edifico entre medianeras, construido de mampostería, con arcos diafragmas y cubierta a dos aguas con teja árabe sobre techumbre de madera. La fachada, orientada a Levante, es poligonal con el perfil superior en curva central cóncava e inversa en los laterales, puerta en dintel a la que se accede por tres escalones y hojas cubiertas de chapa de cinc. Sobre la puerta tiene dos mosaicos, uno con el número 3 y otro con el rótulo: Ermita de San Miguel, más arriba, retablo cerámico representando a San Miguel entre dos óculos redondos.

 

La planta es de nave única rectangular dividida en tres tramos por arcos diafragmas apuntados. Los arcos son muy abiertos y arrancan desde el suelo. Sostiene tres vigas longitudinales a caja, once asnillas transversales y tableros de madera que sostienen el tejado. Las paredes, enlucidas en blanco, ostentan una moldura alta, a modo de pequeña cornisa, que recorre todo el perímetro de la ermita, incluidos los arcos diafragmas, con lo que junto a un púlpito, la falta de banco perimetral, el retablo neoclásico y la sacristía, se desvirtúa el estilo original. Alberga la ermita un lienzo de San Miguel, de autor desconocido y datado a finales del siglo XVII, que fue restaurado en 1990, en la Universidad Politécnica de Valencia, y que apunta posiblemente a la fecha de las innovaciones descritas...». (2)

 

«...En el padrón de riqueza (llibre de la peita) de finales del siglo XV, ya encontramos las primeras referencias a la ermita de San Miguel. En el trabajo del amigo Javier Martí sobre el parcelario medieval de Pego encontramos que: “...frente al avance del proceso urbanizador por el sur de la población, el arrabal del norte, el ravalet, crece a un ritmo más pausado. A finales del siglo XV sólo encontramos algunos albergues al inicio del camino de Oliva, que apenas nos atrevemos a representar por la imprecisión de los hitos, muchos de ellos con campos de cultivo. La ermita de San Miguel, la referencia más característica del barrio en momentos posteriores es entonces una capilla rural, al borde del camino y rodeada de tierras...”. Efectivamente, la ermita de San Miguel tuvo que construirse en el siglo XV, al tiempo que la ermita de San Juan y quizás también la de San Antonio.

 

Según José Martínez Rondán la ermita de San Miguel se bendijo el año 1566. Pero esto debería ser una obra de reconstrucción o de acondicionamiento que habría que ubicar en el contexto del proceso de evangelización de los moriscos. Por la visita eclesiástica de 1583 sabemos que la ermita estaba a cargo de los jurados de la villa y que tenía una renta anual de una libra y siete sous (moneda de la época). También sabemos por el mismo documento, que la ermita estaba maltratada y desolada y por eso el visitador general mandó a los jurados que la dirigieron, el alicatado.

 

En la posterior visita de 1591 el visitador se quejó de que no tenía ermitaño y que en el altar sólo había un retablo de San Miquel. Por lo tanto, mandó a los jurados mejorar el altar y enladrillar el suelo de dicha ermita y reparar la cubierta que, según vió estaba muy derruida. Aunque en 1601 se tuvieron que hacer nuevas obras de consolidación en la ermita, lo más importante es una noticia de 1603 donde nos habla del retablo de la ermita… De este retablo, que seguramente presidiría el altar mayor, hoy no se sabe nada porque ha desaparecido. Pero con esta noticia confirmamos que Nicolás Borrás, fraile y pintor natural de Cocentaina, dejó su huella artística en la ermita de San Miguel, así como la dejó en las de San Sebastián y San Juan.

 

En 1668 el consejo municipal de la ciudad decidió iniciar obras en la ermita dado su estado de deterioro.

 

El 1692 un albañil llamado Agustín Navarro quería hacerse una casita junto a la ermita. el consejo tuvo a bien facultar al obrero para que obrara su casa pero a cambio de la concesión de la licencia de obras, Agustín Navarro tenía la obligación de velar por la ermita durante su vida. Tenemos aquí pues el primer ermitaño documentado de la ermita de San Miguel.

 

En el año 1694 todavía no se había consolidado la ermita y seguía en peligro de derrumbe. La intervención pasaba por construir unos estribos o contrafuertes en los laterales para restar la tendencia a abrirse desde la vuelta de la cubierta. Era una solución constructiva característica de la época, como en la ermita de San Antonio o como en la misma iglesia arciprestal de la villa.

 

Parece ser que después de esta actuación de urgencia la ermita por fin quedó consolidada o al menos apuntalada por no derrumbarse. Sin embargo, hubo de realizarse, ya en el siglo XVIII, otra actuación mucho más importante que le cambió la fachada, de estilo colonial, muy parecida a la de San Sebastián de Benumeia, coincidiendo con el auge económico y demográfico de mediados del setecientos.

 

Pocos documentos posteriores a estos datos hemos podido encontrar alrededor de la ermita de San Miguel, sobretodo durante los siglos XIX y el XX en que se harían actuaciones de consolidación y restauración importantes para hacer frente al paso del tiempo. Sólo sabemos que durante algún tiempo del siglo XIX la ermita sirvió de colegio electoral y también de escuela.

 

Más adelante, en 1990 se restauró el lienzo de San Miguel, de autor desconocido, una obra pictórica que el equipo de restauración de la Universidad Politécnica de Valencia fechó hacia finales del siglo XVII. hace algunos años también la ermita recibió la donación de un lienzo de San José obra del pintor pegolino Justo Almela Company, discípulo de Sorolla...». (3)

 

(1) Excmo. Ayuntamiento de Pego. Concejalía de Turismo.

(2) Ramón Candelas Orgilés. Las ermitas de la provincia de Alicante. Alicante, 2004.

(3) Joan Miquel Almeda, Ángel Talens OFM y María José Berenguer. Espais d’espiritualitat: Les ermites de Pego. Ajuntament de Pego, 2017.

 

 

Manolo Serrano, 27/06/2011

 

Manolo Serrano, 27/06/2011

 

Manolo Serrano, 27/06/2011

 

Manolo Serrano, 27/06/2011

 

Última actualización: 25/08/2020

 

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