Ermita de San Sebastián (Benixats)

 

«...Ermita situada en la partida de Benixats que se corresponde con la antigua alquería morisca denominada Benumeya que conserva baños árabes. De carácter particular, pertenece a la familia Ortiz, de Pego...». (1)

 

Madoz hace la siguiente cita, sobre el lugar donde se encuentra la ermita de San Sebastián: ...BENIHUMEYA ó BENUMEA: aldea despoblada del valle y partido judicial de Pego, provincia de Alicante. A principios de este siglo aun contaba unos 30 vecinos; pero en la actualidad se halla inhabitada y cuasi destruida, quedando solo algunas CASAS, y la iglesia dedicada á San Sebastian. Y refiriéndose a Adsubia, cita el lugar de: ...Bonumea, despoblado de pocos años a esta parte, sin que existan de él otra cosa que la iglesia titulada de San Sebastian y algunos montones de escombros...». (2)

 

Hinojosa Montalvo, también hace referencia al lugar de Benumeya y nos dice: “...Desaparecido lugar mudéjar al SE de Pego. En 1528 fue dado a Pedro de Cabrera y otros. Quedan restos de edificaciones...”. (3)

 

Juan Antonio de Estrada dice: “...Benihumeya, lugar cercano á Pego y de su misma fertilidad, tiene 150 vecinos en una parroquia. Fue poblado por los Moros quando dominaban este Reyno, descendientes de Humeya, linage entre ellos estimado, de cuyo apellido huvo Reyes en Cordova, que fueron echados de ella, de los quales pudo llegar alguna familia por acá y poblar el lugar...”. (4)

 

Más extensa es la cita de Sanchis y Sivera: «...Benumea, Bonimea, Benimeya, Benihumeya, Benumeya. Dice el historiador y arabista Escolano (5), que en el campo, contribución y vecindad de Oliva había un castillo arruinado con este nombre, y una aldea que fué poblada por los descendientes de Humeya, de cuyo linaje hubo algunos reyes moros en Córdoba, y que al ser echados, acaso pudo alguna familia de ellos poblar este lugar. También es posible tomase el nombre de Ben Omeya, hombre de saber y buen entendimiento, que fué alcaide de Denia. En tiempo de Santo Tomás de Villanueva era un anejo de Favara, dependiente de Pego, con 18 casas de cristianos nuevos, donde el Beato Patriarca mandó construir una iglesia con la advocación de Santa Lucía. Después de la expulsión de los moriscos se otorgó carta-puebla en 8 de diciembre de 1611, para su repoblación. A principios del pasado siglo sólo existían algunas casas, y la iglesia, dedicada a San Sebastián. Hoy se cuenta como despoblado del valle de Pego...». (6)

 

«...La antigua alquería morisca de Benumea, que en el arreglo parroquial de 1574 había sido agregada a la nueva parroquia de Favara (Pego), fue repoblada en 1611, sin embargo, quedó despoblada a mediados del siglo XIX (otras fuentes afirman que el despoblamiento definitivo se produjo a principios del XX), y sólo queda, actualmente en estado ruinoso y en ocasiones utilizado como redil para el ganado, el templo de San Sebastián. Benumea no tiene libros parroquiales propios...». (7)

 

«...La ermita de San Sebastián se encuentra ubicada en la antigua alquería islámica de Benumeia. Esta alquería fue tras la expulsión de los moriscos una entidad de población anexa a Pego que sobrevivió hasta mediados del siglo XIX, quedando desde entonces definitivamente despoblada. La estructura actual de la ermita es fruto de una obra barroca de la primera mitad del siglo XVIII, aprovechando el solar y obra de la anterior mezquita aún visibles, la fachada se concibió con un estilo colonial similar al de la ermita de San Miguel, en ese momento se pretendía construir más una iglesia que una ermita. Por ello, se encargó el retablo mayor a Pere Joan Codonyer de Gandia, que vendría a sustituir el antiguo retablo de San Sebastián del fraile Nicolás Borràs. Más adelante, el 22 de enero de 1779, festividad de San Vicente Mártir, se colocó en el nicho del retablo mayor la imagen de San Sebastián, hecha en Valencia por Jaume Molins y enlucida por Vicente Cuevas.

 

En 1825, tiempo de grandes agitaciones sociales y revueltas, el estado ruinoso de la iglesia de Benumeia, así como también la de San Pedro de Favara, propiciaron que estos edificios sirvieron de refugio para malhechores. También sabemos que diez años después las cuarentenas se pasaban a Benuemia, pero la junta de sanidad no lo veía con buenos ojos y propuso la casa de Marc Cots en Atzaïla o la de Naia en Massil.

 

La misma junta decidía que en caso de cólera se destinaron a los enfermos al depósito y la ermita de San José. En 1855 el ayuntamiento planeó la construcción de un nuevo cementerio y, ante la epidemia de cólera que se estaba sufriendo, propusieron hacerlo en la partida de Benumeia, incluyendo la ermita, señal pues de que el lugar tenía que estar ya deshabitado del todo.

 

A raíz de la desamortización de bienes eclesiásticos de 1855 la finca que contenía la ermita -de poco más de dos fanecades- pasó al Estado. Después, el Estado la vendió en pública subasta a Juan Bautista Almela Seguí. Por compra judicial de julio de 1881, la adquirió Asensio Almela Tarrasó, tío del anterior. éste la permutó por otra tierra con el vicario Jaime Orts Vives en 1885 y, finalmente, en 1892 el modisto Fernando Cambrils se la compró a su cuñado vicario. Aunque, durante la gran cólera de 1885, la iglesia de San Sebastián fue destinada como lazareto custodiada por dos guardas.

 

Sin saber exactamente de quién era propiedad la ermita de San Sebastián, el modisto Cambrils se la hizo propia, y él mismo se encargaba de mantenerla y de ornamentarla cuando se celebraba la fiesta del santo; fiesta que pagaba y asumía el mismo. También mantenía la casa adjunta del ermitaño, que en 1909 habitaba Luis Bay Ferrer. Sin embargo, en 1906 un concejal del ayuntamiento protestó sobre el aprovechamiento indebido de la ermita y terrenos adyacentes, ya que según él no era de los particulares y había que aclarar si pertenecían al municipio o al Estado.

 

En su último testamento, fechado en 1911, el modisto Fernando Cambrils dejó la ermita de San Sebastián al abogado Rafael Vidal Bas, por la deuda de un préstamo personal que tenía con él. La ermita y tierra contigua pasó después a su hija Desamparados Vidal García, mujer de Manuel Ortí Olmos, cuya familia aún son los actuales propietarios...». (8)

 

Actualmente, tal como se observa en las imágenes, lo que fue la casa o mansión y la iglesia, presentan un estado de deterioro y abandono tan avanzado que hace predecir su pronta desaparición.

 

(1) Ramón Candelas Orgilés. Las ermitas de la provincia de Alicante. Alicante, 2004.

(2) Pascual Madoz. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1849.

(3) José Hinojosa Montalvo. Diccionario de historia medieval del Reino de Valencia. Valencia, 2002.

(4) Juan Antonio de Estrada. Población general de España, sus reynos y provincias, ciudades, villas y pueblos, islas adjacentes, y presidios de Africa. Madrid, 1768.

(5) Gaspar Juan Escolano, eclesiástico, historiador y arabista. Valencia 1560- Valencia 1619.

(6) JoséSanchis y Sivera. Nomenclátor Geográfico-Eclesiástico de los pueblos de la Diócesis de Valencia. Valencia 1922.

(7) Monumenta archivorum Valentina, XI. Facultad de teología “San Vicente Ferrer”. Inventari dels arxius parroquials de la Marina Alta. Valencia 2010.

(8) Joan Miquel Almeda, Ángel Talens OFM y María José Berenguer. Espais d’espiritualitat: Les ermites de Pego. Ajuntament de Pego, 2017. 

 

 

Manolo Serrano, 27/06/2011

 

    

Manolo Serrano, 27/06/2011                                                                      Manolo Serrano, 27/06/2011

 

Manolo Serrano, 27/06/2011

 

Última actualización: 27/08/2020

 

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