Iglesia de San Jaime y Santa Ana

 

Conocida también con la denominación de Iglesia Santiago y de la Virgen del Sufragio.

 

Citada por Madoz: "hay también una iglesia bastante capaz, dedicada á Santiago, y servida por un cura de provision ordinaria, y 2 beneficiados, la cual se halla situada en lo alto de la poblacion mirando al Norte". (1)

 

«Es grande, esbelta, claustral, orden compuesto, 33-70 metros longitud por 19-40 de ancho dedicada al apóstol Santiago, construída desde 1740 á 1780 contribuyendo á su costa todos los habitantes, y llevando las señoras más distinguidas agua y materiales á la obra, quedando entonces la torre ó campanario á la altura del tejado donde se fijó una cábria para sostener la campana que llamaba á los fieles en las ceremonias del culto, fabricada en 1771 como indica su inscripción y desde 1807 al doce, se elevó dicha torre á su estado actual adornándose con otra campana mayor, fundida en 1818 con los cañones que regaló D. Juan Bautista Pérez pertenecientes á un buque contrabandista que apresó por entonces, y cuyo metálico sonido repercutía en las cúspides del collado de Calpe y Puigcampana, y en 1825 que se volvió á fundir á consecuencia de haberse agrietado, se añadió de los residuos otra tercera campana que completan la dotación del campanario no terminado aún. La sacristía es espaciosa tiene vistas al mar, fuente de mármol de Carrara para lavarse el sacerdote y mesa de caoba maciza y cedro de cuatro metros largo, aparte de sus correspondientes accesorios y dependencias que completan el servicio doméstico de la sociedad religiosa. […]

 

La fachada del templo es sencilla. A su entrada á mano izquierda se encuentra la capilla circular de la Virgen del Sufragio. A la derecha se halla situada la pila bautismal en forma de concha, elegantemente labrada de mármol negro con cintas blancas, procedente de la mina de Callosa de Ensarriá, de las mejores que conocemos aunque esté poco explotada ante la dificultad de las comunicaciones, regalo de los condes de Montealegre en 1808 cuando tuvieron que bautizar á su hija doña María de los Desamparados Berniuy y Valda, y cuyo coste excedió de quinientas pesetas.

 

Siguiendo la espaciosa nave, al llegar al cruce, nos encontramos con un atrevido cimborrio que descansa sobre ambos pilares, dando un aspecto majestuoso al edificio.

 

Cuasi todas las imágenes, todos los objetos, todos los altares, son de época reciente, excepto uno, el de la Virgen del Rosario, que contrasta y llama la atención de cualquiera que se fije en sus columnas salomónicas, su estructura, su decorado.

 

¡Oh poder mágico del arte!

 

A cualquier profano en esas bellezas le hace detener ese altar y esa Virgen, que él acaso colocó en el centro de la nave, y es porque esa obra no pertenece al mismo orden que las demás, procede de la vieja iglesia, en que ocupaba el altar privilegiado ó mayor y por más que hayan querido confundirla nos enseña que perteneció al estilo churrigueresco en su primera etapa.

 

Nos declaramos incompetentes para apreciar la escultura y pintura y no queriendo incurrir en inexactitudes apuntaremos solo la idea de que parece muy recomendable el lienzo que existe sobre la pila bautismal, el cual juzgamos de bastante valor por la expresión, tonos, actitud y reflejos de la escena que pone en ejecución. Mide el lienzo dos metros de alto por uno de ancho, y representa las márgenes del río Jordán adornadas de hermoso follaje, luz y sombras, que proyectan su efecto sobre las figuras del cuadro. El Divino Maestro, hinca la rodilla sobre la ribera de aquel río humildemente contemplando las corrientes plateadas que discurren por su pies, bondadoso recibe sobre su cabeza aquellas aguas salutíferas, enseñando á las generaciones venideras la manera de redimir la primera culpa. Sobre una prominencia del terreno se halla colocado el Bautista en el acto de derramar el líquido precioso con la timidez propia del que cumple con un deber en la creencia de que no tiene méritos para ello, y en último término , se hallan dos ángeles contemplando la ceremonia de entre la vaga sombra de la arboleda. [...]

 

A consecuencia de haberse arruinado este vecindario se agregó en lo eclesiástico á Polop […] hasta 1754 en que se separó por completo y se la eligió en curato de segundo ascenso, con un vicario auxiliar y dos beneficiados más tarde, debido á la magnanimidad de los presbíteros Mosen Tomás Orts, y D. José Llorca, cuyos beneficios han desaparecido por las disposiciones del concordato de 1855 y areglo [sic] de 1867.» (2)

 

Sanchis y Sivera (3), cita también a la iglesia y reproduce, casi en su totalidad, lo referido por María Orts.

 

«Se sitúa la iglesia en la parte superior del pueblo antiguo, en lo alto del cerro Canfali. Prácticamente exenta, articula tres plazas, dos de ellas recayentes al mar y que actúan como mirador. En la tercera, la plaza de Sant Jaume, más urbana, es donde se encuentra el acceso principal. Tiene planta de cruz latina con nave central y pequeñas capillas laterales. La cúpula de media naranja, sin tambor, apoya directamente sobre pechinas pintadas con frescos. En el lado del evangelio está la capilla de la Virgen del Sufragio. Exteriormente está pintada de blanco, aunque las cornisas y molduras ofrecen un contrapunto ocre de un repintado reciente. En la plaza de Castelar destaca la potencia de las dos cúpulas, la del crucero y la de la capilla cubiertas con teja vidriada azul, que rematan sendas plantas octogonales». (4)

 

(1) Pascual Madoz. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1846.

(2) Pedro María Orts. Apuntes históricos de Benidorm. Alicante 1892.

(3) José Sanchis y Sivera. Nomenclátor Geográfico-Eclesiástico de los pueblos de la Diócesis de Valencia. Valencia 1922.

(4) Guía de arquitectura de la provincia de Alicante.

 

 

Manolo Serrano, 05/09/2011

 

Manolo Serrano, 05/09/2011

 

Última actualización: 29/04/2017

 

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