Ermita de la Virgen de Loreto

 

Ermita urbana, se sitúa en el interior del castillo.

 

Según Madoz (1): “En virtud de privilegio del infante D. Ramon Berenguer, dado en 18 de febrero de 1337, se construyó á espensas de Elche una torre para guarda y defensa del puerto y de los navegantes, acosados muchas veces por los corsarios argelinos, en la que habia tambien un cortijo y un oratorio dedicado á Santa Maria, que se hizo y consagró en 1446 […] D. Bernardino de Cárdenas, duque de Maqueda y virey que fue de Valencia, teniendo tratado con el concejo de Elche en 1555 hacer un castillo en dicho puerto, y reconociendo la fortaleza de dicha torre, no permitió que se derribase por entonces, sino que quedase dentro del baluarte, como torre de homenage para defensa del paso; pero conociendo luego el embarazo que causaba se derribó, construyéndose en su lugar el actual castillo. Es cuadrado y está en una llanura á orillas del mar [...] comprende 24 pabellones, 2 almacenes, 2 hornos de cocer pan, 1 algibe en medio de la gran plaza, y 1 iglesia ó ermita dedicada á Nuestra Señora de Loreto, en la que reside de ordinario 1 clérigo”.

 

«Se emplaza dentro del mismo [castillo] en el ángulo sureste, en el que forma un chaflán. Construida como parte del castillo, con los mismos materiales de sillares y mampostería, entre medianeras de otras dependencias. La fachada, de sillería, tiene una amplia puerta en arco de medio punto y, sobre ella, una ventana del mismo estilo; entre ambos un letrero resaltado “Virgen de Loreto”, al lado izquierdo un pequeño rótulo “Ermita de la Virgen de Loreto” y al lado derecho una placa con este texto: “En 28 de septiembre de 1860 durante el reinado de Isabel II y siendo el Alcalde D. Antonio Murtula y Santos este castillo con la Capilla de la Virgen y todas las demás pertenencias pasó a ser propiedad de este Ayuntamiento de Santa Pola en cumplimiento de la Real Orden de S. M. la Reina de fecha 8 de julio de 1857 según consta en el libro 40 de Cabildos del Archivo Municipal. Este castillo data de 1557”.

 

La nave oratoria es rectangular, mide 14,60 por 4,66 metros y se cubre con bóveda de cañón; el presbiterio se eleva tres escalones y se limita por un arco en medio punto, de madera e imitación gótica; bóveda pintada en azul con nervios resaltados de madera dorada; testero en ábside hexagonal que contiene un retablo en estilo clásico recargado y camarín que alberga la pequeña Virgen de Loreto. Revestimiento de paredes en estuco imitando sillares y zócalo de mármol rojo y franja negra; piso de mármol blanco.

 

Cuando comenzó la contienda de 1936, iban a quemar la imagen de la Virgen con las demás pero un vecino, Mamerto Montiel, se la llevó y, dicen, que la vistió de gitana, teniéndola como una muñeca decorativa toda la contienda. Casi al final de dicha guerra estuvieron a punto de descubrirla, por lo que la escondieron en un pozo para salvarla, gracias a lo cual hoy en día preside la capilla.» (2)

 

Ampliamos la información sobre esta ermita con la siguiente noticia que consta en el Libro de visitas Pastorales de los años 1607-1676).

 

El veinte de noviembre de 1607 el obispo D. Andrés Balaguer, O. P. visitó la iglesia del lugar nuevo de la villa de Elche, y halló que estaba harto acomodado, según el lugar de la fortaleza, y que no hay Santísimo Sacramento en ella, ni lo ha habido hasta hoy.

 

Halló también que no había pila de bautizar, y mando que se ponga pila sin perjuicio de los derechos de las parroquias de Elche, en cuyo distrito está, attento que está a dos buenas leguas de Elche.

 

Adviértese también si será bien que se ponga el Santísimo Sacramento, por el peligro que pueda haber en llevarlo de Elche pues está aquello como fortaleza, que parece pueda haber seguridad assí por el sitio del lugar como también por los soldados que están en ella; dijo también el Mº Julián, que es clérigo de aquella iglesia que no le querían dar hostias los sacristanes de Elche, y mando S. R. que, pues los derechos son de las parroquias de Elche, y todo es una fábrica, que le den hostias.

 

Dijo también el Mº Julián que las limosnas que dan algunos marineros a la dicha iglesia del lugar nuevo, las toman los alcaydes de dicha iglesia, y que el que hoy es baile o gobernador de Crevillent debe cuarenta reales.

 

Manda el obispo que se les pida cuenta de esas limosnas.

 

La primera noticia que se tiene de registro de sacramentos en esta capilla está en un folio escrito en castellano que se conserva en el archivo de Santa María de Elche, donde constan las confirmaciones administradas en 1746.

 

Es llamativo el aviso del obispo Flores en 1734, mandato 12 al clero de Santa María: “Nos ha llegado noticia que en la hermita de Santa Pola, el día de la festividad de Ntra. Sra. y otros, entran las mujeres a cuerpo. Para evitar este abuso poco decente a la compostura que debe haber en el templo, mandamos a los curas de esta nuestra iglesia y al religioso o presbítero que en su nombre reside y asiste en dicha hermita no permitan entrar en ella ni que asistan a las funciones eclesiásticas las mujeres que no llevan manto o mantellina, de cualquier estado o condición que sean”.

 

En mayo de 1751 el obispo Gómez de Terán con sus familiares dedica toda una jornada a la visita de esta feligresía. Por la mañana administra la confirmación; por la tarde tiene una plática doctrinal para los moradores del castillo y vecinos de las cercanías, anunciándoles el jubileo del Año Santo, exhortándoles a que en dicha ermita y en las casas frecuentes la oración mental todos los días y el rezo del santo rosario.

 

Cuando en 1791 el Rey aprobó el proyecto del nuevo muelle para el desembarco más cómodo, el clero de Santa María contribuyó con 17 libras a los gastos del mismo.

 

Para el culto en la capilla, contribuía la parroquia de Santa María con 50 libras, como atestigua Don Manuel Juan, que en 1907 firma ya como vicario de la parroquia de Santa Pola. No puede decirse que la economía de aquella capilla fuera desahogada. El vicario que la atiende solicita a menudo estipendios de misa al cura de Santa María para poder mantenerse.

 

En 1930 Don Juan Bautista Aznar, entonces regente de la cura de almas en aquella vicaría, solicita del cabildo que se le considere presente en el coro para las distribuciones, dado que la dotación de la vicaría es muy escasa.

 

En 1911, a pesar de ser tiempo de conflicto bélico y de penuria del clero, se aumenta la cuota de contribución a Santa Pola a 80 libras. Así hasta 1818, en que dicha ayuda se suprime.» (3)

 

(1) Pascual Madoz. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1849.

(2) Ramón Candelas Orgilés. Las ermitas de la provincia de Alicante. Alicante, 2004.

(3) Carmelo García del Valle. La Iglesia en Elche. (Datos para su historia). Patronato Histórico Artístico Cultural D'Elig. Nuestras Tradiciones. Tomo VIII.

 

Vista aérea del castillo de Santa Pola

 

 

Manolo Serrano, 23/05/2012

 

Manolo Serrano, 23/05/2012

 

Manolo Serrano, 23/05/2012

 

Manolo Serrano, 23/05/2012

 

Última actualización: 13/06/2017

 

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