Iglesia Arciprestal de la Inmaculada Concepción

 

«Torrevieja es una ciudad y municipio costero, situado en el sur de la provincia de Alicante, dentro de la comarca de la Vega Baja del Segura.

 

El origen del nombre de Torrevieja se remonta a la época de la Reconquista, en referencia a los diferentes adjetivos descriptivos compuestos de "torre", en alusión a la existencia de torres de observación contra los ataques en la costa levantina. Por tanto, para el caso de Torrevieja, ésta contaba con dos torres defensivas y de vigilancia situadas concretamente en la zona del Cabo Cervera, donde las más importantes fueron la de "Torre-la-mata" que da nombre a un pedanía torrevejense y la "Torre-vieja" que se encontraría próxima a la cala Cornuda y de la cual se deriva el origen del nombre de la ciudad. En aquellos tiempos, Torrevieja no era más que un conjunto de torres vigías y de casas en las que vivían los trabajadores de las salinas. Fue en 1803 cuando Carlos IV decidió trasladar la administración de las Salinas Reales junto a la "Torre Vieja", y así es como el nombre del municipio deviene de la antigua Torre Vigía, o Vieja, situada en las Eras de la Sal, un antiguo embarcadero de sal.» (1)

 

«La actual Iglesia Arciprestal de la Inmaculada Concepción de Torrevieja, en sus orígenes, fue una ermita bajo la advocación de la Purísima Concepción. Así se declara en el documento de constitución de tal ermita en Ayuda de Parroquia.

 

Al aumentar el número de habitantes de Torrevieja, excediendo a los de Torrelamata, don José Tormo, Obipo de la Diócesis de Orihuela, solicitó y obtuvo de Carlos III, la Real Orden de 1788 por la que se autorizaba la constitución de una Ayuda de Parroquia de la de Torrelamata en el poblado de Torre Vieja y el 21 de mayo de 1789 promulgó el Decreto Eclesiástico: «Establecemos y erigimos la Ermita de la Torre Vieja en Ayuda de Parroquia de la Iglesia de Torre de la Mata, a la que pertenece, bajo la invocación y tutela de la Purísima Concepción de Nuestra Señora».

 

Con tal motivo, el 13 de septiembre de 1789, se bendijo, por el mismo obispo, un nuevo templo ubicado, donde hace años estuvo la pescadería, frente al Casino, mirando al mar. Siendo muy pequeño, a principios del siglo XIX se comenzó a construir otro templo, existiendo discrepancias entre los historiadores locales sobre su situación. Junto a dicha iglesia, en 1802, se levantó una torre de escasa altura, por lo que se dió en llamar al conjunto, iglesia y torre, “La Torrecilla”, y parece ser que siguieron llamándola ermita.

 

Al trasladarse en 1803, la Administración de las Salinas de Torrelamata a Torrevieja, el obispo don Francisco Antonio Cebrián y Valda, trasladó también la parroquia, lo que se realizó en julio de 1806, quedando Torrevieja como matriz y La Mata como su anexo. A pesar de pasar a ser parroquia, por definición debió de dejar de llamarse ermita, cuando el fortísimo terremoto del 21 de marzo de 1829 detruyó “La Torrecilla” en casi su totalidad. Hubo discrepancias entre si se reparaba o se construía un templo nuevo, salen a relucir documentos de la época en los que sigue llamándosela ermita. Al quedar menos afectado el brazo del transepto de la epístola, se reforzó y se le puso un techo de cañas y albardín, por lo que a la iglesia se le llamó esta vez, con afecto “La Barraca”.

 

En el verano siguiente al terremoto, el 2 de julio de 1830, la Real Audiencia de Valencia acuerda la constitución de un Ayuntamiento para Torrevieja. La nueva Corporación tomó posesión el 12 de julio de ese mismo año.

 

Una de sus prioridades fue construir una nueva iglesia, ya que entre tanto un fuerte vendaval había arrancado la cubierta de “La Barraca”. El nuevo templo se inauguraría a finales del siglo y es el actual dedicado a la Purísima Concepción de María.» (2)

 

«El templo se sitúa presidiendo la plaza cívica de la ciudad nueva, a la que recae una fachada simétrica contenida por dos torres de guardia, por detrás de las cuales emerge el volumen del espacio litúrgico. Esta iglesia presenta una planta de cruz en la que los tres brazos tienen la misma dimensión de cuatro vanos, si bien la nave que mira al altar se amplía con dos naves laterales; éstas cuentan con un único acceso al interior: tres vanos a la plaza, en correspondencia con las tres naves. Las salas principales de esta “T” se cubren con bóvedas de cañón interrumpidas por arcos fajones y lunetos, éstos alojan las ventanas por las que se ilumina con nitidez el interior blanco y despejado, de poca altura.

 

El espacio litúrgico pierde algo de solemnidad al ser ciega la cúpula semiesférica que cubre el crucero. El interior está revestido con lenguaje clásico depurado que al exterior se desvanece, quedando tan solo unas cornisas y algunas impostas molduradas. Ello quizás obedezca tanto al eclecticismo del final del siglo XIX, como al momento de escasez económica en que se acabó el templo. La volumetría exterior, rotunda en su sinceridad, acusa los contrafuertes, deja vista la piedra y exhibe, extrañamente, algunos chapiteles. El cambio de materiales manifiesta las décadas de su proceso de ejecución.» (3)

 

(1) Wikipedia.

(2) Ramón Candelas Orgilés. Las ermitas de la provincia de Alicante. Alicante, 2004.

(3) Guía de arquitectura de la provincia de Alicante.

 

 

    

Manolo Serrano, 05/07/2012                                                                      Manolo Serrano, 05/07/2012

 

Manolo Serrano, 05/07/2012

 

Manolo Serrano, 05/07/2012

 

Manolo Serrano, 05/07/2012

 

Manolo Serrano, 05/07/2012

 

Última actualización: 18/06/2017

 

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