Iglesia de San Francisco de Borja (La Carroja)

 

«Vall de Gallinera es un municipio situado al noreste de la provincia de Alicante, en la comarca de Marina Alta, formado por los núcleos de población de: Benirrama, Benialí, Benissivá, Benitaia, La Carroja, Alpatró, Llombai y Benissili. La sede del ayuntamiento está situada en Benialí.

 

La Carroja es citada en textos antiguos con las variantes ortográficas siguientes: Rachalosa, Caroja, Queroja, Carrocha o Carosa. Como la mayor parte de los pueblos de La Vall, aparece documentada por primera vez en el censo de 1369.

 

El pueblo está compuesto únicamente por dos calles, la carretera y la de la Iglesia. Al recorrerlas encontramos la fuente de Baix, que servía de lavadero y la iglesia, dedicada a San Francisco de Borja, patrón del pueblo.» (1)

 

Refiriéndose al Valle de Gallinera, Madoz (2) dice:GALLINERA: valle con ayuntamiento en la provincia de Alicante, partido judicial de Pego, audiencia territorial, capitanía general y diócesis de Valencia, administración de rentas de Denia […] Tiene 320 CASAS repartidas en 10 lugarcillos cuyos nombres espresaremos luego, todos los cuales forma una sola municipalidad, y se distribuyen en 3 parroquias: la mas oriental es Benirrama bajo la advocacion de la Virgen de setiembre, que tiene por anejos Alcudia y Benimarsóc; la del centro (San Miguel), se halla en Benicivá con otros dos anejos que son Benitáva y Benialí; y la mas occidental (la Virgen de agosto) en Alpatro con los anejos Carroja, Lomhay y Benisili”.

 

Según Sanchis y Sivera: «Carrocha, Carroja, La Carroja, es un lugar de 201 habitantes, del arciprestazgo de Pego, cuya iglesia está dedicada a San Francisco de Borja. Situada en el valle de Gallinera, cuando se suprimió esta parroquia, convirtiéndose en dos, el lugar de Carroja, que constaba de 17 casas de cristianos nuevos, se anexionó a la nueva parroquia de Patró, de la que es ayuda de primera, desde el tiempo del B. Juan de Ribera. Perteneció al señorío del Duque de Gandía, y desierto después de la expulsión de los moriscos, fue poblado de nuevo por mallorquines. Se celebran fiestas al Patrón, Virgen del Rosario y San José, los días 10, 11 y 12 de octubre.» (3)

 

«La Vall de Gallinera es un valle y un municipio, formado, actualmente, por los núcleos de Alpatró, Benialí (donde es el Ayuntamiento), Benirrama, Benissili, Benissivà, Benitaia y la Carroja. Llombai se puede considerar deshabitado.

 

Todas las poblaciones de la Vall, de origen musulmán, fueron conquistadas por el rey Jaime I. Se podían contar, antes de la expulsión de 1609, hasta 400 fuegos repartidos en numerosas alquerías (hasta 15 o 16) y casas aisladas, además del núcleo del Castillo de Gallinera. Alguna fuente indica que en 1646 quedaban 73 habitantes (de ser correcta esta información, suponemos que la mayoría serían niños) y la Vall fue repoblada con 150 familias mallorquinas; su forma peculiar de hablar aún estaba viva en tiempo del botánico Cavanilles (4). En el 2006 la suma de todos los habitantes era aproximadamente de 600.

 

En el listado de parroquias que nos ofrece Burns para 1279-1280 ya aparece la rectoría de la Vall de Gallinera, y en las Constitutiones Synodales ecclesiae Valentinae figurará con el nombre de Alcalá-Gallinera. También sabemos que Pere Sexelli era rector de la Vall de Gallinera en 1310 y que en 1352 el obispo Hugo de Fenollet concedió la curam animarum de esta extensísima rectoría, a Jaume Esparda, beneficiado de Gandía, donde probablemente residía.

 

Esta rectoría incluía la Vall de'Alcalá, la Vall d'Ebo y Vall de Gallinera/Benissivà. En 1535 las dos primeras se desmembrarían de su matriz. La Vall de Gallinera se dividió entonces en dos parroquias: Alpatró y Benirrama, además de la capilla del Castillo, que en realidad era el único lugar donde había cristianos viejos. Benissivà, que había sido la titular de la primitiva rectoría y que había perdido su entidad como parroquia en 1535, recuperaría titularidad parroquial en 1574.
[…] Actualmente los más arriba mencionados núcleos de población son parroquias o anexos parroquiales con iglesia, atendidas por un único rector. Probablemente, todos los templos parroquiales en su fisonomía actual, tienen origen en el siglo XVIII.

 

[…] La iglesia de San Francisco de Borja ha sido anexo de Alpatró desde la creación de esta parroquia en 1535 hasta 1972, en que fue erigida como parroquia independiente.» (5)

 

(1) Ayuntamiento de La Vall de Gallinera.

(2) Pascual Madoz. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1849.

(3) José Sanchis y Sivera. Nomenclátor Geográfico-Eclesiástico de los pueblos de la Diócesis de Valencia. Valencia 1922.

(4) Antonio Josef Cavanilles. Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, poblaciones y frutos del Reyno de Valencia. 1795-1797.

(5) Monumenta archivorum Valentina, XI. Facultad de teología “San Vicente Ferrer”. Inventari dels arxius parroquials de la Marina Alta. Valencia 2010.

 

 

Manolo Serrano, 25/07/2012

 

Manolo Serrano, 25/07/2012

 

   

Manolo Serrano, 25/07/2012                                                                    Manolo Serrano, 25/07/2012

 

Manolo Serrano, 25/07/2012                                                      

 

Última actualización: 19/06/2017

 

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