Ermita de San Antonio (San Antonio)

 

Citada por Madoz: «...y 7 ermitas mas, 3 de ellas en el pueblo bajo la advocación de la Purísima Concepcion, Virgen del Rosario y del Loreto, y las 4 restantes en el térm. dedicadas á San Antonio, San Jaime, Sta. Ana, San Abdon y San Senen, y Sta. Bárbara. En la de San Antonio que dista del pueblo ¼ de hora se celebra el día 17 de enero de cada año un por-rate muy concurrido por los vecinos de los lugares comarcanos: en las 3 últimas se dice misa los días festivos para el servicio de los muchos habitantes que hay en todo el término...». (1)

 

«...Ermita en la partida de San Antonio, distaba unos dos kilómetros al Suroeste de Benissa, tuvo gran predicamento por la gran feria y porrate que en ella tenía lugar.

 

Uno de los primeros datos que de ella se tiene es de 1730, con la noticia de la muerte de su ermitaña, Magdalena Ivars Giner a los 70 años de edad (2). En 1758, tiene lugar la visita del arzobispo Mayoral, realizada por el Visitador General, José Ignacio Piñana, en la que dice que el rector de Benisa tiene también la obligación de visitar las ermitas de Santa Ana y San Antonio. También se nombra en la visita de 1863.

 

Desde los tiempos de la Desamortización, en que la ermita había pasado a manos del Ayuntamiento, cuestión nada clara por cuanto nunca fue reclamada por la parroquia en sus alegaciones a la Junta Desamortizadora. La ermita había dejado de tener importancia seguramente, de hecho, desde 1870, el porrat que allí se celebraba ya no tenía lugar en su entorno, sino que se celebraba en la villa, en la calle San José, donde en el próximo convento se guardaba la imagen del santo (3).

 

La construcción de la carretera llamada de Silla a Cullera, al llegar al puente de San Antonio afectaba al muro de la vieja ermita dando lugar a un pleito entre el Ayuntamiento y la Diputación. En defensa de sus derechos, la Diputación comunica al Ayuntamiento que “...en el año 1851 era ya un edificio ruinoso, por cuya causa dispusieron las autoridades de aquella época que se trasladase al pueblo un porrate y fiesta que anualmente se hacía en ella y se sacase de dicho edificio los objetos sagrados que en él existían. Desde entonces la ermita ha servido para almacenar cañizos de secar pasa y para guarnecer algunas caballerías que pasaban por allí en tiempo lluvioso. A consecuencia del estado ruinoso de las obras y de la acción destructora del tiempo durante 18 años en ha estado el edificio estuvo abandonado, se viene abajo lo que era la sacristía y grandes trozos de la cubierta del mismo notándose grietas de consideración en los pilares estribos...”. (3)

 

La Fira y Porrat de Sant Antoni, a pesar de haber perdido los vínculos con la ermita, sigue teniendo la vertiente religiosa, especialmente con la tradicional bendición de animales que tiene lugar en la puerta de la iglesia...». (4)

 

A la vista del mapa de la provincia de Alicante, elaborado por Francisco Coello en 1859, figuran dos ermitas con la advocación de San Antonio; una al SO de la población que, sin duda es a la que nos referimos anteriormente, y otra al NO, a mitad de camino entre las poblaciones de Benisa y Senija. Respecto de esta última, nada sabemos.

 

(1) Pascual Madoz. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1846.

(2) Archivo histórico provincial de Benissa. Libro de Bautismos, años 1675-1747.

(3) Joan Joseph Cardona i Ivars. Historia de la Parroquia de Benissa. Benissa, 2002.

(4) Ramón Candelas Orgilés. Las ermitas de la provincia de Alicante. Alicante, 2004.

 

 

Francisco Coello, 1859

 

Última actualización: 20/05/2020

 

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