Capilla de la Natividad de Nuestra Señora

 

Refiriéndose a Ondara, Sanchis y Sivera dice: “El Beato Patriarca (San Juan de Ribera, 1532-1611) ordenó que no se celebrase Misa en la capilla que había en el castillo con la advocación de la Natividad de Nuestra Señora, pues no podían acudir a ella los moros recién convertidos, tal vez por ser muy pequeña”. (*)

 

«Jaume Richart Gomà describe en su trabajo “Ondara i el seu Castell”, que el lugar de Ondara y sus alquerías de Pamies y Vinyals suman 120 ó 130 hogares, 500 vecinos aproximadamente. Que Ondara tenía pósito destinado al acopio de grano, mezquita, hospital, tintorería, carnicería con porche situada más arriba del castillo, abrevadero, molino y obradores artesanos ubicados en la plaza, cerca del castillo, más abajo un edificio nombrado Palau Gran (Actualmente Casa de Cultura).

 

Continúa con una detallada descripción del castillo y las reformas impulsadas por el nuevo señor En Bernat Bonastre para resolver la ruinosa situación del inmueble. El castillo tiene una barbacana almenada que incluye una portada de piedra con puerta de dos hojas. Traspasada la puerta, un patio donde daban dos habitaciones como estancia de la guarnición, cocina y otra habitación en la esquina que daba con la casa de Pere Pelegrí, y una capilla.

 

Del palau-castell d’Ondara se conservan pocos vestigios importantes visibles en la actualidad: la torre campanario, una de las cuatro torres que lo conformaban, el arco de medio punto de un ventanal, construido con piedra tosca, localizado en la pared maestra lateral de una casa de la plaza y una estructura visible en el patio de otra casa en ruinas, una pared en forma de “L” de considerables dimensiones construida con la técnica del tapial mixta con cerámica características de los siglos XIV al XVI.

 

De 1729 se conserva una factura de reparación de la Capilla del Castillo donde se celebraban los oficios religiosos antes de la construcción del actual templo parroquial. En el siglo XVIII se describe “el fuerte Castillo que existe, aunque solo conserva dos Torres de las quatro que en aquel tiempo, cuya arquitectura es de los Árabes”, una de estas torres tenía incorporada una campana que servía para avisar a la población en caso de incendios, desplegando una bandera blanca y ahora, la torre, último vestigio del Castillo de Ondara incorpora el reloj del pueblo con un mecanismo del siglo XX.

 

Parte considerable de los materiales de derribo del palau-castell d’Ondara, en estado ruinoso desde la Guerra de Sucesión de 1701 al 1713, se emplearon en la construcción de nuevas viviendas, estos materiales eran visibles hasta hace muy poco tiempo, en paredes de patios y corrales de varias casas situadas cerca de la torre campanario.» (**)

 

(*) José Sanchis y Sivera. Nomenclátor Geográfico-Eclesiástico de los pueblos de la Diócesis de Valencia. Valencia, 1922.

(**) Eugenio Vizuete Pérez. El castillo de Ondara: Historia y gestión del patrimonio artístico.

 

 

Manolo Serrano, 23/06/2015

 

 

    

Manolo Serrano, 23/06/2015                                                                      Manolo Serrano, 23/06/2015

 

Última actualización, 27/05/2017

 

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