Capilla de San Jorge

 

«Sobre una cresta caliza en tierras del antiguo marquesado de Villena, se levanta imponente el castillo de Sax, con una altura aproximada de 550 metros, en cuya ladera del mediodía se extiende la villa de Sax, a 460 metros sobre el nivel del mar.

 

El camino de entrada está en la umbría de la peña, en medio de una refrescante pinada. Se accede a la fortaleza por su puerta original, aparecida durante los trabajos de restauración del castillo en 1983 y consolidada en 1999. Ésta se dispone entre dos cubos semicirculares. Todo el conjunto está trabajado en mampostería y es de planta muy similar al ingreso del cercano castillo de Villena, y a los castillos de Almansa y Chinchilla.

 

La planta del castillo es alargada, dispuesta de oriente a occidente y en su dilatado trazado se distinguen dos recintos. El occidental está muy degradado y sólo se conserva una estructura de planta triangular en su extremo que enlazaría en su día con el adarve de la puerta. En este mismo recinto, a la izquierda del ingreso principal, nos encontramos con una gran sala rectangular, y que constituye el antiguo aljibe del castillo, de obra de tapial, reforzado al exterior por un gran muro contrafuerte de mampostería. El resto del conjunto está conformado por una muralla corrida con almenas y adarve, realizado todo él con mampostería trabada con cal.

 

El recinto superior u oriental posee una planta rectangular, delimitada por dos torres de planta cuadrangular: la del flanco NE es más pequeña, de planta cuadrada, realizada en fábrica de tapial, y de la que sólo se conserva una planta.

 

La extraordinaria torre del homenaje, estudiada por Azuar Ruiz, de tres plantas, de unos 15 metros de altura, de sillería encadenada en las esquinas y rellena de sillarejo, se emplaza a poniente, defendiendo la antigua puerta de acceso al recinto. Esa se situaba en altura, en su cara oeste; era de medio punto en sillería y daba paso al patio de la plaza a través de un túnel recto, cubierto con bóveda de medio cañón. La primera sala se encuentra a la derecha de este corredor, con cubierta de bóveda de medio cañón. A la planta superior se accede por medio de una escalera con bóveda escalonada de arcos apuntados que discurre en el sentido de los muros y desemboca en una sala de planta cuadrangular con tres grandes ventanas de marcada embocadura. El conjunto de las torres se enlaza por medio de paños de muro de mampostería terminados en almenas con adarve y sin defensas aparentes para uso de la artillería. Entre estas dos torres podemos ver un aljibe cubierto con bóveda de medio cañón.

 

La Torre Almohade es una torre cuadrada de tapial y de una sola planta, cubierta por un artesonado de madera, roto por su ángulo sureste para dar acceso, a través de una escalera de mano, a una terraza reconstruida totalmente y rematada con merlones. Su forma es cuadrada (8,20 por 8,20 metros en planta), y con un grueso de 1,62 metros en los muros de la base. La altura sería de unos 18 metros, pues las medidas eran proporcionales a la planta y grueso de los muros. La fecha de construcción de esta torre se puede situar en el momento de estabilización de la invasión almohade, cuando se dedican a consolidar sus fronteras y a construir nuevas defensas, para defender las localidades de las incursiones cristianas o de sus propios enemigos tribales.

 

Por noticias del Archivo Municipal de Sax, sospechábamos del uso religioso de la citada torre almohade como capilla de San Jorge, tal como se desprende del siguiente acuerdo del año 1750, conservado en el libro de cabildos número 11 de Sax, en sus páginas 86-87: “Del reconocimiento de los puestos fortificados en este Reyno y el de Murcia que de orden del Rey executó el coronel D. Estevan Panon, Ingeniero en Gefe, resulta que una de las torres del Castillo de esa villa, ay un retablo de San Jorge, y para su conservación unas tierras situadas al pie del Castillo, valuadas en ciento y cinquenta pesos, y que un vezino de esa villa llamado Joseph Estevan que fue nombrado por Teniente de Alcayde, se apropió de dichas tierras, que pertenecen al Rey, y las gozan sus hijos, por una Misa que hazen dezir cada Año; Y queriendo S.M. que las expresadas tierras se restituyan a su destino, y que yo providencié lo combeniente a su efecto, haciendo producir a los hijos, o herederos del referido Joseph Estevan los títulos de su pertenencia, para que tenga el debido cumplimiento la resolución de S.M. prevengo con esta fecha al Brigadier D. Pedro Corby, Gobernador de Xixona, que por sí, o persona de su satisfacción que nombrare haga reconozer las expresadas tierras con asistencia de la Justicia, escribano de esa Villa, justificando quales sean su valor, y con que título las poseyó y han posehido el citado Joseph Estevan, sus hijos y herederos, y el producto de ellas, por quantos años, y dejandolas amojonadas con sus hitas me remita testimonio de lo que resultare de dichas diligencias, quedando las originales en el Archivo de esa Villa para que no se extravíen. De que participo a Ums. Para su inteligencia y puntual cumplimiento. Dios que a Vms. Mas. As. Real de Valencia, 4 de septiembre de 1750”.

 

Sin embargo, la confirmación del uso religioso de la torre almohade se encuentra en el siguiente inventario, procedente del Archivo de Protocolos Notariales del Colegio del Patriarca de Valencia, en los tomos del notario de Cocentaina Guillén Periz que comprenden desde el año 1469 a 1505. En el volumen correspondiente al año 1492, hay unas actas redactadas en valenciano, excepto unas pocas voces latinas, fechadas el 30.5.1492, en las que el citado notario da fe de un intercambio de alcaides entre el castillo de Sax y la torre de Salinas.

 

Finalizado el cambio de alcaide en la torre de Salinas, se dirigieron al castillo de Sax, donde se redacta la segunda acta notarial en la que Miguel de Anglesola (baile de Aspe), procurador en nombre del Conde de Cocentaina, libera del juramento de fidelidad al alcaide del castillo, Perot Luis de Fluviá, el cual actuaba en nombre de su padre, Juan Luis de Fluviá, doncel, -este último residía en Cocentaina según figura en la carta de procuradoría que se cita-, al tiempo que tras recibir el juramento del nuevo alcaide Juan de Pamplona, -antes alcaide de la torre de Salinas-, le entrega el castillo de Sax para que a uso y costumbre de España lo tenga en nombre del Conde de Cocentaina.

 

Todo ello se celebra, tras concluir el correspondiente inventario de armas y demás bienes, donde el procurador del Conde, el notario y tres testigos que fueron Damián Juneda, alcaide de Petrer, Juan Navarro, Justicia de Salinas y Pedro Lazer, aragonés, peraire de Cocentaina, se dirigieron a la puerta del castillo que mandó abrieran los de dentro; hecho esto, el alcaide le entregó las llaves del mismo, el cual a su vez, las entregó al nuevo alcaide, sacando éste primero e introduciendo después a los que estaban dentro, tras cerrar y abrir las puertas como acto efectivo de su posesión.

 

Inventario del Castillo de Sax:

 

Dos “carabatanes” con sus servidores y un soporte, buenas y casi nuevas. (Pieza artillera delgada y larga que lanzaba proyectiles de piedra o hierro).

 

Una bombarda mediana llamada La Cocentaina. (Pieza artillera corta y de boca muy ancha que tiraba bolas de hierro o piedra).

 

Un atabal de cobre, descubierto. (Especie de tambor con caja de cobre semiesférica).

 

Una manta desgarrada y un jergón rasgado.

 

Una paella y una giradora (plato de metal o barro que sirve de tapadera y para girar, a una paella o cazuela).

 

Dos picos y un martillo.

 

Una linterna y un freno de mula.

 

Una cajita para tener hurones.

 

Un caldero.

 

Una bandera con las armas del Sr. Conde de Cocentaina.

 

Un cuezo grande con cuatro jarritas. (Recipiente grande de cerámica, madera o metal, troncocónico, con un agujero en el centro).

 

Una calabaza de cuello largo.

 

Otra bombarda.

 

En la Capilla de San Jorge.

 

Un altar con sus manteles muy desgarrados.

 

Un cofre viejo, vacío.

 

Siete paveses (escudo oblongo y largo que cubría buena parte del cuerpo), cuatro grandes pintados y tres pequeños con las armas del Sr. Conde, y tres broqueles (escudo redondo con una cavidad en el centro para poner la mano).

 

Una olla de cobre.

 

Una romañola (clase de lanza muy larga) de hierro.

 

Dos espingardas (escopeta de cañón muy largo) con unos grilletes.

 

Un reloj de arena.

 

Un bote de hierba de ballestero (herbácea leguminosa, la especie “spartium junceum”).

 

Dos porras de hierro.

 

Un martinete (aparato de tipo cremallera que servía para montar ballestas y alzar pesos).

 

Otra bombarda pequeña, todas con sur servidores.

 

Cuatro lanzas de armas, tres de ellas buenas y la otra, rota.

 

En la Torre Maestra:

 

Una trampa para cazar, de hierro, con dos anillas.

 

Una cama con cuatro tablas y dos bancos.

 

Otros dos bancos de madera.

 

Una tinaja para contener harina.

 

En la Cámara de la Torre:

 

Cinco ballestas de acero, tres de ellas “de passa” y dos de garrucha.

 

Una “carabatana”.

 

Una ballesta de madera.

 

Tres almetes (yelmo ligero que sólo cubría el cráneo, sin gola ni visera).

 

Un pavés con las armas de dicho Sr. Conde.

 

Dos espingardas; una artesa.

 

Un cepo.

 

Una cajita de saetas, de almacén.

 

Una diana.

 

Una escalera de peldaños y rellano.

 

Un soporte de bombarda y una lima.

 

Un mandrón (máquina de guerra que lanzaba grandes piedras).

 

Un molino con todos sus accesorios, de moler harina.

 

Un botijo.

 

Una coraza vieja.

 

Cinco tinajas, tres de ellas rotas y las otras buenas.

 

Un cántaro de alquitrán.

 

En este inventario del castillo de Sax se aprecia la buena dotación artillera que poseía, así como el hecho de estar fuera de uso la capilla del castillo, -dedicada a San Jorge-, la cual aparece habilitada como almacén, trasluciendo una época de cierta paz sin guarnición permanente en el castillo y en consecuencia sin necesidad de actos litúrgicos.

 

No se indica en el documento el número de soldados integrantes de la guarnición del castillo, pero ésta variaría según fueran tiempos de guerra o paz. Ante cualquier peligro se dispondría rápidamente lo necesario en cuanto a recluta, avituallamiento y pertrechos por parte del alcaide.» (*)

 

(*) Miquel Sánchez i Signes y Vicente Vázquez Hernández. El Castillo de Sax.

 

 

Asociación Española de Amigos de los Castillos.

 

jdiezarnal.

 

Juan José Amores Liza.

 

Ayuntamiento de Sax.

 

Ayuntamiento de Sax.

 

Miquel Sánchez i Signes. El Castillo de Sax. año 1971

 

Miquel Sánchez i Signes. El Castillo de Sax.

 

Ayuntamiento de Sax.

 

jdiezarnal.

 

Última actualización: 15/06/2017

 

Imagen Aleatoria

c04335m.jpg