Cementos Alfa

 

La incipiente industria dedicada a la minería del carbón en el valle de Mudá, al norte de la provincia de Palencia, se vio favorecida con la inauguración por la Compañía del Norte, el primero de marzo de 1864, del tramo Quintanilla de Las Torres-Barruelo de Santullán, de la línea Palencia-Santander.


En 1890 la compañía británica, The San Cebrián Ltd. Railway & Collieries, con el fin de facilitar la salida de sus productos, buscó el enlace con la citada línea, construyendo desde las minas, situadas en las proximidades de San Cebrián de Mudá, un tendido férreo de 16.700 metros de longitud hasta Cillamayor. El ancho de vía elegido, superior en 48 mm., al metro, no fue óbice para que por esos carriles circulara material con ancho de vía métrico.


La irregular explotación de estos yacimientos fue la causa del cierre del ferrocarril a finales de los años veinte.


El 26 de junio de 1930 se constituye la sociedad Cementos Alfa que procede al año siguiente a la reapertura del tendido férreo destinándolo al transporte de carbón, desde las citadas minas hasta la fábrica de cementos, situada en Mataporquera, aunque acortando su longitud y estableciendo en Salinas del Pisuerga, el enlace con los Ferrocarriles de La Robla.


Entre el material motor de que dispuso Cementos Alfa, figuran dos locomotoras de tres ejes acoplados y ancho de vía métrico, construidas en 1890 por Hudswell, Clarke & Co., de Leed, Inglaterra, suministradas a través de la Compañía de Murrieta. Tenían los números de fábrica 372 y 373, siendo designadas nº 4 y nº 3, “Begoña”, respectivamente. Esta última estuvo expuesta en Mataporquera hasta el verano de 2005 en que fue trasladada a una empresa de chatarras de Campoo de Enmedio, municipio próximo a Reinosa.

 

Nº 3 "Begoña". Tipo 030-T. Ancho de vía 1000 mm.

Hudswell/373/1890

 

Última actualización: noviembre/2013

 

 

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