Capilla del Cementerio Municipal de Nuestra Señora de las Virtudes

 

En 1804 se inauguró el primer cementerio fuera de los límites de las iglesias. Este cementerio se situaba en terrenos que actualmente ocupan la Iglesia de María Auxiliadora y el Colegio Salesiano. Consecuencia del desarrollo urbanístico de la ciudad, la ubicación del cementerio quedó prácticamente inserta en el núcleo urbano por lo que, siguiendo las directrices emanadas durante el reinado de Carlos IV, se decidió la construcción de un nuevo cementerio en lugar más alejado de la ciudad.

 

Este nuevo cementerio se situó al norte de la población, con acceso desde la actual calle de San Sebastián. Hay constancia de que en sus orígenes se denominó “Cementerio Municipal de Nuestra Señora de las Virtudes”, aunque con el paso del tiempo, dicha denominación se fue perdiendo conociéndose únicamente como “Cementerio Municipal”.

 

De planta rectangular, preside su entrada un gran pórtico en el que destaca la leyenda “Cementerio Municipal” y la fecha de 1880. La puerta de entrada es cuadrada y, tras ella, un pequeño vestíbulo conduce al interior del recinto formado por dos patios diferentes.

 

En 1992, hubo de ampliarse; esta ampliación, de estilo modernista y funcional destaca sobre la parte antigua, de estilo tradicional. Se inauguró en el año 1997 quedando distribuida en unidades de enterramiento municipales, concesiones administrativas (panteones familiares, etc, etc), osarios, edificios de servicios y administrativos, columbario, aparcamientos, jardines, capilla y crematorio.

 

 

manolo serrano, 04/04/2017

 

 

manolo serrano, 04/04/2017

 

 

manolo serrano, 04/04/2017

 

 

manolo serrano, 04/04/2017

 

 

Última actualización: 27/06/2017

 

Imagen Aleatoria

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