Ermita de San Jerónimo

 

«...Esta situada esta ermita en la calle del mismo nombre y en el mismo sitio donde hoy existe un horno, sub nº de policía 19. Fue construida... Los vecinos celebraban fiesta anual, con misa, sermón, música y algunas diversiones populares. Fué destruida á causa....». (1)

 

«...La ermita de San Jerónimo la construyeron en el núm. 19 de la calle Nueva, que después tomaría el nombre de la ermita, hoy Obispo Tormo (conocida popularmente por La Pujaeta. Su fachada daba por el Norte frente a la iglesia de Santa María y al Este con la Casa del Cura, el Palacio Episcopal.

 

El 30 de septiembre conmemoraban la fiesta con una Misa cantada; con sermón, música y diversiones callejeras. En 1780 fue derribada totalmente, pues como se argumentó, la cercanía de Santa Maríadesaconsejaba reconstruirla. Empleando sus sillares y demás material aprovechable en la edificación de la capilla de la Comunión de la susodicha Iglesia Mayor...». (2)

 

«...Los primeros datos escritos que se tienen de esta ermita es el Cabildo del 4 de septiembre de 1573 en el que se refiere que se estaba obrando en el Oratorio de San Jerónimo. Al año siguiente, en 1574, se nombra Mayordomos de las ermitas de San Jorge y San Jerónimo. En el libro de Visita de la Parroquia de Santa María, de 1649-1650, se registra la visita a esta ermita y el mandato que se fixe el ara y se cierre el pié del altar. El cabildo de 7 de marzo de 1650, decide que la campana de la ermita fuera llevada al convento de San José, indicando que la ermita debía estar en mala situación. Sin embargo, debió de iniciarse una rehabilitación pues en la Visita de 1690 el obispo Antonino Sánchez del Castellar la incluye entre las de estado satisfactorio.

 

La ermita atravesó nuevas vicisitudes, pues en la Visita de 1732 no se la nombra, por lo que debía estar cerrada, y, sin embargo, más adelante, en 1747, don Elias Gómez de Terán pidió que se devolviera a la ermita de San Jerónimo, su retablo del Santo Patrón, situado en el Oratorio de las Casas Capitulares (3), lo que hace suponer nueva rehabilitación. Sin embargo, debió sufrir nuevos derrumbes, pues según Jaen i Urban (4): para 1755, la ermita se encontraba en obras y con las limosnas y el arrendamiento del trinquet de pilota del valí se consiguió recoger dinero para poder mover los arcos y poderla cubrir, y como no huviesen medios para proseguir dicha obra se quedó en el estado que al presente se halla y todo lo que resta hacer para concluir dicha obra es cosa de poca consideración.

 

El 22 de abril de 1779 el obispo José Tormo enviaba una carta al Ayuntamiento participándole el proyecto de derribo de los restos de la antigua ermita de San Jerónimo, y pidiendo consentimiento para destinar el solar de aquella a ensanche de calle y construcción de otra pieza donde se junte el Ayuntamiento de la Villa cuando asiste a ciertas funciones en Santa María, y destinar las piedras sillares que fueren útiles para la Capilla de Comunión que se estaba construyendo. Por supuesto, para 1794 la ermita ya había desaparecido pues Montesinos no la nombra en su relación...». (5)

 

(1) Pedro Ibarra y Ruiz. Historia de Elche. Alicante, 1895.

(2) José Payá Alberola. Patronato Histórico Artístico Cultural D'Elig. Nuestras Tradiciones. Tomo VIII.

(3) Javier Fuentes y Ponte. Memoria histórico-descriptiva del Santuario de Nuestra Señora de la Asunción de Elche. Lérida, 1887. «Retablo del Oratorio. 1747.—“En cabildo de 6 de Abril de 1747, habiendo concluido el Iltre. Sr. Obispo de Orihuela la visita eclesiástica de esta Villa en aquel mismo año, mandó que el retablo del Señor San Jerónimo que se hallaba sirviendo para Oratorio de estas Casas Capitulares (que se hallaba colocado en la 1.ª sala que era donde siempre existia de antiguo) propio de la ermita de dicho Santo sita en la calle de su nombre, se devolviera á la propia ermita, lo cual reprodujo dicho prelado el dia que volvió la visita á este cuerpo municipal, y en su consecuencia acordó: Que respecto á que en el almacén de madera de la obra de Santa María existían muchas piezas sobrantes de escultura ó talla con las cuales se podía formar un famoso retablo con su mesa de altar y demás adornos necesarios para su perfección y decencia, el que constituyera el Oratorio de la municipalidad, se dio órden para que se llevase á efecto la obra colocándose en él un lienzo con la efigie de Nuestra Señora de la Asuncion patrona de esta Villa, y ejecutado así, que se pusiera en la 2.ª sala de estas Casas Capitulares, en donde se hallaba la reja que daba al Norte, la cual se arrancase y pusiera en el salon de afuera para su mayor seguridad; respecto á carecer de reja la ventana que existía en él.—Todo lo cual quedó verificado en aquel mismo año en el modo que se indica.»

(4) Gaspar Jaen i Urban. Formació de la moderna ciutat d'Elx. Valencia, 1990.

(5) Ramón Candelas Orgilés. Las ermitas de la provincia de Alicante. Alicante, 2004.

 

Última actualización: 30/05/2020

 

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