Basílica de Santa María

 

Madoz nos hace una extensa descripción del templo de Santa María: «En el orden eclesiástico cuenta la villa de Elche en primer lugar 3 iglesias parroquiales, que son: Sta. Maria, el Salvador y San Juan Bautista. La primera, que es la mayor, tiene por anejo la ayuda de parroquia del lugar de Santa Pola; es de término y se halla servida por un cura, 2 vicarios, 10 placistas numerales que forman clero y 3 beneficiados: el cura y vicarios son de provision real ó del ordinario segun el mes de la vacante de riguroso concurso; los placistas de nombramiento del diocesano, 2 de los 3 beneficiados de patronato del ayuntamiento y el otro reservado á Su Santidad. Esta situada al N. de la poblacion, y es un edificio sólido, de órden compuesto, todo de canteria y arreglado á la mas perfecta arquitectura: presenta grande uniformidad en sus actitudes y composicion general, sin faltarle ninguna de las circunstancias de cuantas deben contribuir á su fortificacion y hermosura; pudiéndose reputar por una fábrica muy suntuosa por su grande anchura de 60 palmos valencianos, simétrica proporcion en el alto y adornos, capaz de contener cerca de 13,000 almas. Tiene su entrada por 5 puertas que son: la Mayor, Fauquet, San Juan, del Organo y la del Sol: de ellas pertenecen 3 á la nave, y 2 al crucero. Está rodeado por su parte interior de tribunas y corredores, con sus balcones y barandados de hierro, trabajado á torno y de claustral la nave y tras el presbiterio y sagrario. Su órgano es famoso: tiene en su pedestal ó base 4 ángeles de finísima escultura y de estatura colosal, trabajados por Ignacio Estevan, en actitud como de sostenerle con sus cabezas y manos, disimulando de este modo sus verdaderas cartelas se principió á armar en 15 de marzo de 1753 por Ignacio Castell de Perez, tallista; habiéndose concluido su armazón ó caja el 10 de diciembre del mismo año; y en 20 de mayo de 1754 se empezó á colocar en él por el factor D. Leonardo Fernandez, natural de Málaga los cañones y flautados. El total de los gastos ascendió á mas de 13,000 libras valencianas (15 realess, 2 maravedís cada una). Se ven en este templo 10 altares, que á escepcion del mayor no contienen particularidad alguna; un grande y hermoso cuadro de la presentacion de Maria Santísima en el templo, encima del corredor de la puerta mayor; 4 nichos en la claustral detras del presbiterio y sagrario con las imágenes del Ecce-homo, el Señor atado á una columna, el Nazareno y el Salvador en el acto de la resurreccion, y una bonita y capaz sacristia con su oratorio, y en él colocado un San Pedro elegantemente vestido de Pontifice romano. El pórtico que es sobremanera hermoso llama la atención aun de los menos curiosos, asi como el tabernáculo que une á la atrevida mano del artífice el mucho valor y merito de sus mármoles y jaspes, formando todo un aspecto sorprendente. El retablo del altar mayor es obra también de esquisito gusto y valor por la mucha talla, escultura y dorado que contiene: á sus lados se distinguen 4 estátuas doradas que representan los 4 doctores de la iglesia; en su remate un estandarte de caballería que á la hora de la muerte consagró á la Virgen de la Asunción en el año 1711 el mariscal de campo D. Diego de Cárdenas, hijo de aquella villa: inmediatamente, y bajo de un dosel formado de primorosa talla se ostenta la Santísima Trinidad hecha de escultura é imitada al natural, á cuyos lados hay puestas dos banderas desde el año 1774, que pertenecieron al regimiento de infantería de Murcia; y en el centro con un bonito balcon de hierro dorado un magnífico camarin lleno de adornos de talla y escultura. La Virgen de la Asuncion, patrona de la villa, hecha de cuerpo entero y ricamente vestida, ocupa en él, sobre un hermoso trono de ángeles y serafines, el lugar mas preferente. Una música vocal é instrumental compuesta de 8 ángeles vestidos rodean la media naranja, de cuyo anillo en que se ven colocados los 4 doctores de la iglesia penden 4 graciosas arañas de cristal: cubren sus paredes preparados lienzos de varias figuras, en los cuales se miran representados por el mas fino y delicado pincel, diferentes pasajes de la sagrada escritura, y la aparicion de la espresada Santa imagen dentro de una arca á orillas del mar ó playa de Sta Pola, y su traslación sucesiva desde dichos puntos á Elche en procesion solemne por el ayuntamiento, clero, personas de distinción é inmenso pueblo que á pie y á caballo les seguia, con el recibimiento que hizo el resto del vecindario, que la esperaban en los terrados y calles. La capilla de la Comunion es muy suntuosa: sus principales puertas son de hierro con balaustres torneados y sus correspondientes adornos en los remates. Está situada en el centro de la claustral detrás el presbiterio y sagrario: en su altar mayor se ve colocado un hermoso cuadro de la Cena; encima de este los atributos que representa las 3 virtudes Fé, Esperanza y Caridad, de bella escultura, é imitados á mármol blanco; á los dos estremos de la mesa de dicho altar, dos preciosas imágenes también imitadas á mármol blanco, de Santo Tomás de Aquino y Santa Teresa de Jesús; en la parte inferior de los cuatro arcos torales, sobre graciosas repisas, y con la misma imitacion, 4 evangelistas; en el anillo de la media naranja 4 medallones con los 4 doctores de la iglesia, de medio relieve y parecidos á el mármol referido, y pendientes del propio anillo 4 hermosas arañas de cristal. Son de particular mérito los adornos dorados alusivos al Santísimo Sacramento que se miran en los sitios mas oportunos de dicho sagrado recinto. La reedificacion de este suntuoso templo, tuvo principio el dia 2 de julio del año 1673, en el mismo sitio donde habia existido la antigua catedral que fuera derruida en tiempos anteriores; habiendo sido bendecido desde la puerta mayor hasta el crucero el dia 2 de diciembre de 1686, y trasladádose á él con solemne procesion desde la ermita de San Sebastian, donde se hallaban desde el año 1672, todas las imágenes y el Santísimo Sacramento; y finalmente en 8 del mismo diciembre y año de 1686, se celebró la primera misa por Monseñor Laureano Ruiz de Lope, cura y vicario foráneo. Las varias vicisitudes y contratiempos que en los sucesivos años se esperimentaron por causa de las guerras, dieron lugar á que no se pudiesen continuar los obras del espresado templo de Santa Maria con la actividad y celo que se deseaba; sin embargo, consta, que se acabó de cubrir y cerrar la otra nave de la media naranja, y puéstose la aguja, que con su cruz y nombre de Maria se ve colocada en ella, el 19 de setiembre de 1727; que en el de 1730 se hizo el plano y pedestal del altar mayor; en el de 1732; el tabernáculo y camarín; la talla de este último en el de 1735; colocando en el de 1736 las puertas del crucero, y en este mismo año y sucesivos 37 y 38 los balcones, y barandados, de la puerta mayor, crucero y de la escalera para subir al archivo y escuela de Maria, donde hay un bonito oratorio con la imagen de la Santísima Trinidad. En tal estado debió permanecer dicha iglesia hasta que el suprimido consejo de Castilla, por real provision de 25 de mayo de 1755, mandó se continuase la obra del espresado templo y su capilla de la Comunion bajo la direccion del maestro arquitecto D. Marcos Evangelio, en la cual entendió hasta el dia 3 de setiembre en que falleció, dejando hechos los reparos interiores de la iglesia, su nuevo tabernáculo y torre del campanario, y principiada la capilla de la Comunion desde sus cimientos hasta la elevacion de 12 palmos en todas sus paredes de canteria: y para concluir otras obras que no admitian espera, nombró el ayuntamiento por director á José Irles, habiéndose suspendido todas las de la iglesias por falta de caudales, hasta que á fines del año 1780 el Ilmo. Sr. D. José Tormo, obispo que fue de Orihuela, promovió los ánimos de aquellos habitantes para que se prosiguiera la obra de la capilla de la Comunion, recogiendo limosnas de los fieles dando ejemplo de su piedad y liberalidad consignando cerca de 2,000 pesos que le estaban adeudando algunos labradores, de préstamos gratuitos que les hizo en el año 1735 en grano y paja para el socorro de sus necesidades. A este ejemplo siguió el del Sr. Duque de Arcos con 200 libras anuales mientras durase la obra; con lo cual y algunas otras limosnas que recogieron de los fieles, se hizo acopio de materiales y se continuó la fábrica bajo la direccion de José Gonzalez, nombrado por una junta de sugetos celosos elegidos por dictamen de dicho Señor obispo. Pero no siendo suficientes los caudales reunidos para la conclusión de la precitada capilla, mandó el suprimido consejo de Castilla en auto de 26 de agosto de 1781, espedir carta por la cual, en atencion á lo necesario y recomendable de la obra, se entregase del sobrante de propios, que debia ser el de 195,099 reales, cubierta la contribución estraordinaria de dicho año, la cantidad de 3,794 libras, 12 sueldos y 6 dineros del producto de tiendas aplicado á la redencion de censos, para emplearlas en el insinuado fin. Habiendo llegado el caso de concluirse en 1784 la dicha capilla, fué consagrada la iglesia y trasladada á aquella la divina Magestad por el espresado Señor obispo, que para solemnizar tan sagrada funcion, no solo señaló los días desde el 3 hasta el 7, ambos inclusive, del mismo año para que se hicieran fiestas, sino que el cuarto dia despues de haber dicho misa rezada en dicha capilla, hecho una breve plática y dado la comunion á los fieles, cedió el primoroso copon de oro y plata que habia costeado, y los ornamentos con que habia celebrado la misa. Goza esta iglesia del dictado de “Parroquial insigne” con todas las prerogativas que como á tal le son debidas, concedido por el citado Sr. ob. Tormo en 3 de octubre de 1789 en el mismo Elche, usando como dice de la plenitud y sublime autoridad de sus facultades episcopales. Es sagrado asilo é inmunidad eclesiastica en virtud de un edicto espedido por aquel sacerdote y refrendado por su secretario D. Tomás Castell, en el palacio episcopal de Caudete en 26 de octubre de 1773, mediante el breve que el Papa Clemente XIV concedió en 12 de setiembre de 1772». (1)

 

Si la descripción que hace Madoz, resulta extensa, más aún lo es la de Ibarra y Ruiz (2), por lo que vamos a incorporar la descripción de García del Valle (3), más reducida, pero no por ello carente de importancia:

 

«Muchos han sido los avatares por los que ha pasado esta iglesia, la más histórica e importante de la villa. Debió conservarse en su estructura de mezquita árabe hasta 1334 en que, demolida ésta, se construyó un templo que subsistió hasta 1492. Su arquitectura tal vez gótica no parece que fuera demasiado consistente, a juzgar por su escasa duración.

 

Una nueva construcción debió quedar terminada hacia 1566. En el primer libro de fábrica de esta parroquia, que comienza en 1569, no hay registro de gastos de edificación, salvo un retejo general y colocación de vidrieras en 1574. Por esos años era frecuente el tener que limpiar de tierra la placeta que rodeaba al templo, sobre todo en vísperas de las fiestas de agosto. Añádase algún gasto menor para reparar las capillas en 1581, la compra de un pila bautismal en 1585 y unos trabajos para igualar y allanar el suelo de la iglesia en 1586. En 1596 entran de nuevo los alarifes para algunos remates de construcción: se pone piedra a las gradas del altar y al pórtico de la iglesia. (4)

 

Hacia 1666, un siglo después de la segunda construcción, hay amenaza seria de ruina de esta iglesia. Así se expresa al maestro de obras Pere Quintana el 29 de noviembre de ese año: “Por hallarse todo el edificio y la mayor parte amenazando ruina, hay que remendar lo que fuere necesario, y renovarlo para que quede permaneciente con firme arquitectura. Por hallarse el edificio en muchas partes peligroso, protesto se cierren las puertas en tiempo de truenos y temporales, pues según se halla, no tiene seguridad alguna. Lo más urgente es reparar goteras y bordes, la portada y el estribo, lo cual puede costar 350 libras por lo más o menos” (5). En 1670, tres años más tarde, se impone una obra importante de arreglo en el campanario.

 

El 25 de marzo de 1672, convocados por el vicario foráneo del obispo en la villa, se juntan unos 25 caballeros parroquianos para tratar de solucionar el grave problema: “Para reparar la iglesia parroquial de Santa María, por cuanto está en total peligro de caerse toda y suceder muchas desgracias tanto en los eclesiásticos que vienen a celebrar los divinos oficios como en las personas que vienen a oír misa, es preciso ver la gran necesidad y peligro en que está dicha obra. Y por cuanto la fábrica no tiene dinero alguno, por estar muy alcanzada de deudas, y no ser posible conseguir dinero de parte alguna, es de ver el modo de que pueda traerse dinero a la brevedad”. (5). Todos deliberaron que la parroquia está muy pobre, y anda empeñada por los salarios de sus servidores, y que los parroquianos están tan pobres que no pueden ayudar. Piden que se nombre a electos para que vean el mejor modo de remediar tan grave necesidad.

 

Se prevé togar al Excmo. Sr. Duque de Aveiro y Maqueda, Marqués y señor de la villa para que decrete un impuesto sobre los vecinos para este gasto, y la Excma. Sra. Duquesa de Gandía, que está en Elche, para que sea servida de amparar y favorecer las deudas de dicha obra en todo lo que ella pueda hacer.

 

El vicario foráneo recuerda el grave peligro en que se halla dicha iglesia y que cada día están cayendo piedras de lo alto, y puede ocurrir cualquier desgracia. Entre tanto, que los sermones de cuaresma se prediquen en la iglesia de San Salvador. En junio de este mismo año vuelve a haber otra reunión de notables, esta vez en la iglesia de San Sebastián que hace las veces de parroquia. El fabriquero de Santa María da cuenta de las cantidades que se deben a los que realizan los oficios, músicos y sirvientes, que llevan años sin cobrar y habrá que despedirlos, quedándose en la parroquia los más necesarios. (5)

 

Hubo que derruir todo el edificio y empezar una nueva construcción, de la que la primera piedra se puso el 2 de julio de 1673. La obra se fue dilatando mucho en el tiempo, debido a la penuria económica. Casi nueve años se tardó en levantar la fachada mayor.

 

Cuatro años más tarde se dio por concluida la nave central, pero la cúpula no se vio terminada hasta 1727. Se acometió más tarde la edificación de la capilla para la comunión, detrás de la capilla mayor. Pero también estuvo paralizada durante muchos años. Por fin, cuando llegó el obispo Tormo, asumió el asunto con el mayor interés, junto con la conducción de aguas dulces para el servicio del vecindario. Todo lo cual le retuvo en Elche bastante tiempo. Se reanudaron las obras de esta capilla en 1778, y quedó concluida en 1784.

 

El 3 de septiembre de ese mismo año el obispo trasladó el Santísimo Sacramento con toda solemnidad “a su nueva y majestuosa capilla de comunión”. A continuación consagró la nueva iglesia parroquial. Hubo cuatro días de fiesta. El mismo clero eligió al Dr. Pedro Lespiault, canónigo de Orihuela, como predicador en las celebraciones de acción de gracias. Se decía de esta capilla que “era la más sólida y de mayor gusto que hay en el obispado”. (6) Tenía un tabernáculo de madera dorada y jaspeada; en el centro, un cuadro de la Cena; y en su extremidad superior, tres estatuas de madera color leche con las virtudes teologales. A sus lados, dos estatuas de madera pintadas de estuco, de Santo Tomás de Aquino y de Santa Teresa de Jesús. En los ángulos de la capilla, los cuatro evangelistas. Había también dos confesionarios y un antepecho de hierro con toallas y lienzo para el comulgatorio.

 

La obra se hizo a expensas de la fábrica de Santa María y limosnas copiosas del obispado y demás parroquianos. Costaron las fiestas de consagración de la iglesia y traslado de Su Majestad a la nueva capilla 2180 reales, cuya cantidad se extrajo del arca de tres llaves en calidad de reintegro. Posteriormente, en 1798 se pusieron puertas a esta capilla.

 

Fue tal el afecto y vinculación que el obispo Tormo tuvo a esta iglesia de Santa María, que el 3 de octubre de 1789 la elevó al rango de “Insigne”.

 

Además del altar mayor dedicado a Nuestra Sra. de la Asunción, había doce altares laterales. Conocemos las advocaciones a las que estaban dedicados en 1629. Cada altar estaba bajo el patronazgo de una familia, y ésta se encargaba de su conservación y adecentamiento. Este era su orden:

 

En el lado del Evangelio (derecha desde el altar mayor):

 

1. San Juan Bautista (Familia Esclapez)

 

2. San Mateo (Familia Aracil)

 

3. Concepción de María (Familia Ruiz)

 

4. San Martín (Familia Ferrández)

 

5. San Andrés (Familia Santacilla)

 

6. Santos Pedro y Pablo (Familia Malla)

 

En el lado de la Epístola (izquierda desde el altar mayor):

 

1. San Miguel (Familia de Caro)

 

2. San Diego de Alcalá (Familia de Quirant)

 

3. San Antonio (Familia de Gras)

 

4 San Jerónimo (Familia de López Piñares)

 

5. Santísimo Cristo (Familia de Sarrión)

 

6. San Juan Evangelista (Familia de López) (6)

 

Vinculadas a cada altar había una o dos capellanías, de las que eran beneficiarios los presbíteros que formaban la clerecía de la parroquia. Y en este altar solía celebrar misa el presbítero o presbíteros beneficiarios.

 

Siguiendo los gustos cambiantes de la devoción popular, y más en particular con la sucesión de patronos, fueron cambiando también las advocaciones titulares de altares y capillas.

 

En la visita pastoral de 1816 se da este informe detallado de todos los altares:

 

Altar Mayor: La Virgen de la Asunción tiene su camarín dorado, cubierto con un cuadro de dicha imagen, adornada con cuatro arañas de cristal. Retablo dorado y tabernáculo de piedra color de “ginjol” con tres efigies de madera sobredorada, y dos arañas de madera plateada. Hay dos altares colaterales con sus mesas de jaspe de varios colores y aras. Lámparas grandes de plata. Un reloj con música de campanas, tres sillas de nogal con asientos y respaldos de terciopelo carmesí y galones de oro. 34 sillas corales, un facistol sin clavos para los libros, un atril de hierro y dos púlpitos con tornavoces.

 

Altar de San Joaquín y Santa Ana: Retablo dorado. En su parte superior, un cuadro de Santa Rosa. Y en su centro, escudo de armas de Don Pedro Miralles, patrono de esta capilla.

 

Altar del Stmo. Cristo de la Sangre: Imagen tallada en nicho cubierto con cortina de damasco carmesí. Retablo dorado. Arriba, un cuadro de Ntra. Sra. del Rosario.

 

Altar de Ntra. Sra. de la Soledad: Cuadro de la Soledad en nicho. Ratablo dorado. En su centro, escudo de armas de Leonardo Soler, su patrono. En la extremidad superior, cuadro de San Pedro Apóstol.

 

Altar de San Nicolás: Cuadro del santo. Urna pequeña con el arcángel San Miguel.

 

Altar de San Joaquín con la Virgen: Cuadro del santo con su nhija la Virgen María. Retablo dorado. En el centro, escudo de armas de Don Joaquín Perpiñá, patrono del mismo. Arriba, cuadro viejo de San Francisco Javier, y encima, uno de San Juan Evangelista.

 

Altar de San Felipe Neri: Imagen de talla del santo, de medio cuerpo. Arriba, cuadro de San Agustín, al parecer.

 

Altar de San Francisco Javier: Talla en nicho pequeño cerrado con cristal.

 

Altar de San José: Imagen del santo en su nicho, con cristal. Ratablo de color blanco y dorado.

 

Altar de la Purísima Concepción: Cuadro con marco dorado y blanco. Arriba, escudo de armas del Marqués de Arneva, patrono de este altar.

 

Altar de Almas del Purgatorio: Cuadro de las Almas, con retablo dorado. Arriba, cuadro de San Rafael.

 

Altar de San Jerónimo: Cuadro del Santo. Retablo dorado, Escudo de Armas de Don Joaquín Perpiñá.

 

Altar de San Rafael: Cuadro con marco dorado. Urna pequeña con el Niño Jesús.

 

Capilla de la Comunión: Con la misma disposición que tenía el día de su inauguración, treinta años antes.

 

En el inventario de 1592 se registra la existencia de un órgano ya muy viejo, que apenas podría cumplir su función de acompañamiento en los oficios litúrgicos (5). De un nuevo órgano hay constancia en 1756. Este año se pagan 275 libras a Ignacio Castell como parte del pago de la caja del órgano, otras 389 libras posteriormente para lo mismo. Parece ser que se trata de una donación de D. Vicente Santacilla y D. Leonardo Soler.

 

La colocación del órgano cuesta 158 libras. Todavía en 1773 hay factura de 23 libras para pagar a D. Miguel Alcarria y a D. Juan Alarcón, maestros organeros, por haber compuesto el órgano de esta iglesia

 

En el ámbito del presbiterio, rodeando el altar mayor, estaba situada una sillería de nogal con 24 sillas para los clérigos participantes en los oficios divinos. En 1773 se pagan 628 libras por ella, además de 59 por otras tres más grandes para la presidencia. El armado y guarnecido en terciopelo carmesí de la sillería coral costó 108 libras.

 

Este mismo año se pagan 196 libras por una alfombra grande que cubre todo el presbiterio. Y aunque rara vez aparecen referencias a las celebraciones del “Misteri” en los libros parroquiales ordinarios, este año el fabriquero toma nota de 30 libras para el andador de la fiesta de la Asunción.» (3).

 

Sigue la descripción García del Valle, con diversos inventarios de bienes eclesiásticos: Vasos sagrados, Alhajas y objetos de metal, ornamentos litúrgicos, imágenes, reliquias, campanas, sacristía y otros.

 

Iglesia de planta de cruz latina, con cuatro capillas a los lados de la nave, crucero y deambulatorio detrás del presbiterio. Los brazos de la cruz de cubren con bóvedas de medio punto y el crucero con una grandiosa cúpula. La capilla de la Comunión se encuentra en el eje longitudinal del templo y se accede a ella desde la girola; presenta planta de cruz griega y se cubre con una singular cúpula. El exterior es muy contundente, con grandes paños lisos que contrastan con los relieves de las portadas. (7)

 

(1) Pascual Madoz. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1847.

(2) Pedro Ibarra y Ruiz. Historia de Elche. Alicante, 1895.

(3) Carmelo García del Valle. La Iglesia en Elche. Patronato Histórico Artístico Cultural D'Elig. Nuestras Tradiciones. Tomo VIII.

(3) Libro de Fábrica 1509-1599.

(4) Libro de Juntas Parroquiales. 1592-1699.

(5) Libro de Acuerdos del Clero. 1730-1817.

(6) Libro de Fábrica 1719-1787.

(7) Guía de arquitectura de la provincia de Alicante.

 

Vista aérea de la Basílica de Santa María

 

 

   

Basílica de Santa María, antes de 1936. Cátedra Pedro Ibarra                         Basílica de Santa María, en 1936. Cátedra Pedro Ibarra

 

Basílica de Santa María, sin fecha. Cátedra Pedro Ibarra

 

     

Manolo Serrano, 30/11/2011                                                                    Manolo Serrano, 30/11/2011

 

Manolo Serrano, 30/11/2011

 

Manolo Serrano, 30/11/2011

 

Manolo Serrano, 30/11/2011

 

Manolo Serrano, 30/11/2011

 

Manolo Serrano, 30/11/2011                 

 

Manolo Serrano, 12/03/2009

 

   

Manolo Serrano, 12/03/2009                                                                                Manolo Serrano, 12/03/2009

 

   

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Última actualización: 11/05/2017

 

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