Convento de San Pedro y San Francisco

 

«En el año 1728 fundaron los franciscanos observantes un ermitorio en la parte de la villa conocida con el nombre de Altea Baja, con el título de San Pedro y San Francisco, cuyo edificio está hoy en poder del Municipio, que ocupa sus dependencias; pero la iglesia ha sido erigida en ayuda de parroquia de primera, y tiene cerca de 2000 feligreses.» (1)

 

El convento se empezó a construir a partir de 1728, año en que se instalaron los religiosos de Benissa en una ermita llamada de San Pedro situada en la parte norte del arrabal del mismo nombre en la partida del Bol, una zona de fértiles huertas regadas por el Reg Major y en cuyas playas a lo largo de los siglos XVIII y XIX, hubo gran actividad pesquera y de comercio marítimo.

 

Fue muy prolongada en el tiempo la construcción de todos sus cuerpos e instalaciones, ya que incluía, además de los elementos conventuales propios de estas instituciones: iglesia, claustro, refectorio, cocinas, celdas y estancias del Prior, así como huerto y cementerio; disponía de hospicio y hospital, además de espacios para docencia.

 

El convento franciscano fue desamortizado tras las leyes de Mendizábal en 1835 (3). El edificio quedó para bienes propios del municipio y la iglesia como templo abierto al culto dependiente de la iglesia parroquial de Altea.

 

El edificio del convento albergó la Audiencia en 1883 y más tarde las instalaciones municipales, abandonando el consistorio alteano la Casa del Comú i Presó fundacionales ubicadas en la esquina sureste del Baluarte renacentista, de manera que en 1892 el antiguo convento cobijaba la casa ayuntamiento, escuelas, juzgado y prisión municipal. Instalaciones que se mantuvieron hasta 1967, cuando se inauguró el consistorio actual. A lo largo de 1968 se derribó el vetusto edificio conservándose únicamente la iglesia del convento. (2)

 

(1) José Sanchis y Sivera. Nomenclátor Geográfico-Eclesiástico de los pueblos de la Diócesis de Valencia. Valencia 1922.

(2) Ajuntament de l'Altea. Catálogo de Bienes y Espacios protegidos.

(3) «y antes de la esclaustracion hubo un conv. de franciscos recoletos, cuyos edificios todos ninguna particularidad ofrecen digna de notarse» Pascual Madoz. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar.

 

 

J. Soler, primera mitad siglo XX

 

Última actualización: 27/06/2014

 

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