Iglesia de San Pedro Apóstol

 

«Si observamos el plano del casco antiguo de Benissa tendremos la respuesta de sus orígenes como pueblo: un conjunto de calles estrechas y tortuosas que rodean lo que queda de la vieja iglesia de San Pedro. Efectivamente, el templo es el núcleo que da sentido al resto. Benissa, junto con Benimarraig, Benimallunt y otras alquerías son las que se encontrarían los soldados de Jaime I cuando llegaron a estas tierras alrededor del 1248. El 22 de junio de ese año era citada en el Libro del Reparto como perteneciente a la jurisdicción del término del Castillo de Calpe, otorgándose la propiedad de las tierras a Arnau Cortés, Pere Arnal, Pere Gruny y otros compañeros de aventura. Dentro de la administración del antiguo régimen señorial perteneció a las familias de Roger de Lòria, el conde de Dénia, a Joan de Navarra, a los Rebolledo y, finalmente, a la casa del Marqués de Ariza (1611) hasta la extinción de los señoríos en las Cortes de Cádiz (1812). Bajo el dominio de estos últimos la villa conoce mejoras en todas sus estructuras, en especial las murallas, y es cuando el recinto fortificado se construyó el alrededor de la iglesia de San Pedro que actuaba como castillo central, siendo las partes de atrás de las casas las que hacían de muro y círculo. Del tiempo de los Ariza son también la iglesia del convento de franciscanos (1612) y la ermita de Santa Ana (1614).

 

Consta la presencia de sacerdotes al frente de la iglesia en tiempos muy antiguos. Sabemos que Guillem de Bellvís era rector en 1404 y que la parroquia disfrutaba, desde 1447, del beneficio de la Virgen de los Ángeles de la extinguida parroquia de Ifach, pasando aquí el sacerdote que estaba al frente de aquella iglesia derribada. Las rentas de la parroquia permitieron tener antes del 1500 un rector, vicario y beneficiados. Desde 1543 tenemos ya una relación ininterrumpida de rectores y vicarios hasta el momento presente. En 1580, fecha de la visita pastoral del arzobispo Ribera, la renta de la rectoría era de 600 libras, destinándose parte a la dotación para sufragar los servicios religiosos en Calpe, atendida por el rector de Benissa. Las dificultades inherentes a la expulsión de los moriscos de 1609, posiblemente fueron menores que en otras poblaciones de la comarca, entre otras cosas por esa buena situación económica de la parroquia, suponemos que causa y efecto de una comunidad cristiana más consolidada.

 

El viejo templo de San Pedro empezó a tener problemas de conservación a mitad del siglo XIX. Edificado sobre un terreno poco estable y con materiales poco sólidos provocó constantes intervenciones de mantenimiento que no conseguían un resultado satisfactorio. A raíz de la apertura en 1929, del templo dedicado a la Purísima Concepción, la iglesia fue cayendo poco a poco en desuso, lo que propició su rápido deterioro y demolición hacia 1940.» (1)

 

Madoz (2), al tratar de Benisa, refiere lo siguiente: «BENISA: villa con ayuntamiento de la provincia de Alicante, partido judicial de Callosa de Ensarriá, audiencia territorial, capitania general y diócesis de Valencia: SITUADAen una pequeña colina ó eminencia que domina al mar, del que dista una legua, combatida por todos los vientos y especialmente por los del Este, con CLIMA saludable, padeciéndose solo algunas calenturas inflamatorias y pulmonías. Tiene unas 700 CASAS de mala construcción y aspecto mezquino, si se esceptua algunos edificios dé las personas mas acomodadas, y todas ellas se distribuyen en 10 ó 12 calles, entre las cuales se ven dos largas y paralelas: hay casa de ayuntamiento, cárcel pública bastante mala, un edificio de formas regulares donde está la enseñanza y el pósito, otro que sirve de hospital para pobres y transeúntes, casa-meson con muy pocas comodidades, una escuela de instrucción primaria á donde concurren 170 niños y cuyo maestro se halla dotado con 2,000 reales, otra de niñas con 100 de asistencia y 1,500 reales de dotación, pagadas ambas de los fondos del común, y de un legado que para la última enseñanza dejó el Dr. D. Pedro Ivars, beneficiado, señalando para ello una finca rural en el término de la villa: también hay una iglesia parroquial (San Pedro Apóstol) servida por un cura de provisión ordinaria, un vicario y 5 beneficiados.»

 

Sanchis y Sivera, amplía la información: «Benisa, Beniça, Benayça, es una villa de 8000 habitantes, del arciprestazgo de Callosa de Ensarriá, situada en una pequeña eminencia que domina el mar. En tiempo de los árabes era una alquería que D. Jaime dió a P[edro] Arnal, el 22 de julio de 1248. Dice Escolano (historiador y arabista), que en su tiempo era un pueblo fuerte, formado por 210 casas, habitadas por moriscos, que lo llamaron los árabes Benihisa, que quiere decir “población de Cristo o descendientes de Cristo, a quien los árabes llaman Hisa”. Todo su término debió estar siempre habitado por moros, como lo dan a entender muchos nombres propios de partidas y montañas: montaña de Canor, tozal de Berdica, Benimarco, tozal de Pere Banuls o de Albuceyt, coll de Albarquies, aljub de Benilafit, tozal de Consentori, Rafol de Calp, Benimarraig, azut del Rafol y otros que leemos en un documento fechado el 15 de febrero de 1386 por el que, Pedro March, procurador del conde de Denia y marqués de Villena, hizo partición del término con Teulada y Calp, pues antes los tres eran comunes, teniendo el mero imperio y jurisdicción criminal alta y baja, D. Alfonso de Aragón, conde de Denia, por concesión de Pedro IV, en 19 de febrero de 1356. En 29 de agosto de 1450 lo poseía Juan de Navarra, que hizo donación del lugar al monasterio de religiosas de Játiva. El señorío lo ha tenido el Marqués de Ariza.

 

Desconocemos el origen de su iglesia, que tal vez no sea anterior a la conversión de los moriscos, pues solo sabemos que en 1535 se erigió en rectoría. [...] La iglesia está dedicada a San Pedro, y en ella había fundados nueve beneficios, hoy incongruos por la desamortización, y dos poseídos por redotación: tiene la categoría de curato de término de tercera. […] Actualmente se está construyendo un nuevo templo parroquial, de estilo gótico, muy capaz y de excelente factura.» (3)

 

En los primeros meses de 2009, finalizaron una serie de obras en la actual Placeta de l'Església Vella consistentes en la reconstrucción del pórtico de la entrada a la antigua iglesia de San Pedro. Esta réplica incorpora algunos elementos originales que aparecieron en las excavaciones de un edificio en construcción del conocido Pou d'Avall.

 

(1) Monumenta archivorum Valentina, V. Facultad de teología “San Vicente Ferrer”. Inventari dels arxius parroquials de la Marina Alta. Valencia 2004

(2) Pascual Madoz. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1846.

(3) José Sanchis y Sivera. Nomenclátor Geográfico-Eclesiástico de los pueblos de la Diócesis de Valencia. Valencia 1922.

 

 

 

Manolo Serrano, 28/10/2014

 

 

   

Manolo Serrano, 28/10/2014                                                                    Manolo Serrano, 28/10/2014

 

 

Manolo Serrano, 28/10/2014

 

 

Manolo Serrano, 28/10/2014

 

Última actualización: 09/01/2018

 

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