Capilla de la Virgen de las Injurias

 

Capilla situada en la Plaza del Convent. Su historia es paralela a la historia peregrina de la Virgen de la Injurias, patrona de Callosa, que vale la pena recordar como introducción a su descripción.

 

Por el Tratado de Almizra, Callosa pasa a formar parte del reino de Valencia, conquistada por el rey don Jaime I, Rey de Aragón que, según la tradición, donó a este pueblo una imagen de la Virgen que fue llamada del Remedio. Para 1290, era señor de Callosa, Bernat de Sarriá, quien erigió una iglesia, en cuyo altar mayor se puso aquella imagen. Más tarde, en el siglo XVI, hubo un ataque corsario feroz, entrando los berberiscos en la población y apoderándose de la imagen, la pisotearon y arrastraron por los campos realizando con ella toda suerte de ultrajes. Viendo los cristianos el salvaje atropello y enardecido su sentimiento religioso, corrieron a rescatar la imagen acaudillados por el capitán Briones. La lucha con los moriscos fue reñida y en ella pereció el caudillo de los cristianos, pero la Virgen fue recuperada y depositada en la casa de la viuda del citado capitán.

 

En esta casa estuvo la Virgen durante 137 años hasta que, en 1721, llegó a Callosa Fray Pablo de Valencia, para fundar un convento de Capuchinos, que vino a levantarse a las puertas de la población y en el mismo sitio donde se encontró la imagen profanada de Nuestra Señora del Remedio. A fuerza de ruegos, Fray Pablo consiguió que le entregaran la imagen de la Virgen para colocarla en el altar mayor de la iglesia del convento, la envió a Valencia para ser restaurada por mosén Pedro Bas, notable escultor, quien habiéndola reparado la devolvió a Callosa con el título de "Virgen de las Injurias".

 

A causa de la exclaustración de 1835 se fueron los Capuchinos; el convento se dedicó a servicios civiles y el templo quedó como iglesia de la Patrona. En 1954 se restaura la iglesia y el camarín de la Patrona. La iglesia permanece hasta 1974, en el que, dado el estado de deterioro, no sin polémica, se opto por la decisión del administrador diocesano de derribar el templo y levantar un edificio de pisos en cuyos bajos quedó la Capilla de la Patrona con su sacristía y unos salones parroquiales.

 

Dicha capilla tiene una pequeña fachada, con las puertas de la iglesia del convento, cubiertas de chapa de latón dorado, claveteada con los anagramas de Jesús y María y el escudo de la orden franciscana; sobre la puerta un retablo cerámico representando a la Virgen de las Injurias. Planta, prácticamente, rectangular, con pequeños añadidos, mide 17,75 por 12,22 metros, en el lado derecho tiene tres amplios ventanales con vidrieras. A la cabecera tiene tres amplios arcos: el central con retablo que rodea la hornacina de la Virgen de las Injurias, el derecho con una imagen de San Juan Bautista sobre peana, y el izquierdo que da paso a la sacristía.

 

La Virgen de las injurias fue declarada Patrona principal de la villa en 1855, a raíz de una epidemia de cólera; en 1858, el clero, autoridades y vecinos prometen y se obligan a celebrar fiesta solemne, anual y perpetua en honor de su patrona, siendo el año siguiente 1859 cuando se celebra la primera fiesta con "filaes de moros i cristians”.

 

En agosto de 1936, junto con el templo, fue quemada la antigua imagen de la Virgen de las Injurias. En 1939, el escultor valenciano, José Ponsoda realizó la talla de la actual, que ese mismo año fue nombrada Alcaldesa Honoraria Perpetua de Callosa y en 1954, tuvo lugar la Coronación Pontificia y Patronazgo Canónigo de la Virgen de las Injurias. (*)

 

(*) Ramón Candelas Orgilés. Las ermitas de la provincia de Alicante. Alicante, 2004.

 

 

Manolo Serrano, 15/09/2010

 

Manolo Serrano, 15/09/2010

 

Manolo Serrano, 18/07/2014

 

Manolo Serrano, 18/07/2014

 

Manolo Serrano, 18/07/2014

 

Manolo Serrano, 18/07/2014

 

Última actualización: 03/05/2017

 

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