Ermita de Santa Ana (Santa Ana)

 

Citada por Madoz: “...y 7 ermitas mas, 3 de ellas en el pueblo bajo la advocacion de la Purísima Concepcion, Virgen del Rosario y del Loreto, y las 4 restantes en el término dedicadas á San Antonio, San Jaime, Sta. Ana, San Abdon y San Senen, y Sta. Bárbara.... (1)

 

«...Resulta ser la ermita más antigua de Benisa. La primera noticia de ella se tiene con motivo de la edificación del convento de franciscanos. Comenta el cronista Martínez Colomer (2) que en principio se pensaba, para ubicar el cenobio, en un terreno situado a levante del pueblo, haciendo uso de unas tierras de la partida de Santa Anna, pero la triste soledad del sitio les desagradó de tal modo, que lo renunciaron absolutamente. No obstante, la idea de construir la ermita no había sido abandonada y explica que fuera edificada en este periodo, según piedra cantonera con fecha de 1613. En 21 de mayo de 1617, su primer ermitaño, detalla el inventario de sus bienes, en escritura recibida por el notario Luís Juan Torres, y en 1629, Anna Ivars, mujer de Antonio Feliú, deja en testamento 10 libras a la ermita (3). La vida eremítica también es importante, es especial en la ermita más antigua, la de Santa Anna, adecuadamente servida en anotarse la muerte de su ermitaño Jaime Crespo el 1692 (3). En 1726-45 tiene lugar una deja a Santa Anna que hace Faustina Ivars en testamento otorgado delante Gaspar Cabrera, en el que deja 45 libras por el bien de su alma.

 

En 1758, tiene lugar la Visita del arzobispo Mayoral, realizada por el Visitador General José Ignacio Piñana, en la que dice que el rector de Benisa tiene también la obligación de visitar las ermitas de Santa Ana y San Antonio. En la visita ambas las encuentra decoradas con pinturas, que posiblemente serían ex-votos, que ridículamente y con irreverencia se han hecho en las paredes, las que mandó su Señoría se borrasen. En la de Santa Anna existían unas rentas que son aplicadas a la celebración de sus fiestas, y que eran administradas por el ermitaño. En 1869, la ermita de Santa Ana tenía un uso continuo, como demuestra un cambio de ermitaño por muerte del anterior, solicita la plaza Pere Bertomeu lvars casado y de esta vecindad e impedido para el trabajo por estar inútil de un brazo por una desgracia que tuve en el molino de viento de la villa, el que aporta graciosamente la suma de 10 escudos anuales para hacer obras de mejora en su fábrica.

 

Se trata de un edificio exento, que comprende la ermita, la sacristía y la casa del ermitaño. La obra es de mampostería enyesada y la fachada realizada en piedra sillar, cubierta a dos aguas de teja curva. Portal en arco de medio punto dovelado, un poyo de obra a cada lado y espadaña en el vértice del frontón. La planta de la nave es rectangular, mide 14,31 por 5,47 metros. Dos arcos diafragmas de medio punto, se apoyan en pilastras adosadas, sobre impostas bastante altas; hasta las impostas el material empleado es la piedra tosca, por arriba mampostería cubierta, la techumbre se monta sobre una viga central a caja sobre los arcos y muros anterior y posterior, vigas transversales apoyadas en la anterior y los muros laterales y bardos cerámicos que han sustituido a los tableros de madera.

 

La nave se divide en tres tramos; en el segundo tramo a la derecha se eleva un púlpito de obra y en el tercero, a la izquierda tiene el paso a la sacristía con una portadilla de yesería, de estilo renacimiento. A la cabecera testero recto con hornacina para el grupo de Santa Ana y la Virgen Niña, cada lateral tiene un banco de obra corrido. Las paredes tienen restos de pinturas que la envolvían, de muy difícil lectura por estar muy dañadas y que fueron anatematizadas en la visita de 1758.

 

Como se ve la ermita tiene un estilo, que en origen pudo ser gótico evolucionado pero desvirtuado por las restauraciones posteriores...». (4)

 

(1) Pascual Madoz. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1846.

(2) Vicente Martínez Colomer. Historia de la Provincia de Valencia de la Regular Observancia de San Francisco.Valencia, 1803.

(3) Joan Joseph Cardona i Ivars. Historia de la Parroquia de Benissa. Benissa, 2002.

(4) Ramón Candelas Orgilés. Las ermitas de la provincia de Alicante. Alicante, 2004.

 

 

Manolo Serrano, 21/10/2010

 

Manolo Serrano, 21/10/2010

 

Manolo Serrano, 21/10/2010

 

Manolo Serrano, 21/10/2010

 

El Periodic, 26/07/2012

 

Última actualización: 20/05/2020

 

Imagen Aleatoria

c10401m.jpg