Ermita de la Finca de Manuel de l'Estau “El Senyoret”. (?)

 

Tenemos noticia de la existencia de esta ermita, cuya ubicación desconocemos, en el término de San Juan de Alicante, por el relato publicado en el Boletín Lloixa (1) que resumimos: «...Era el día cinco de agosto del año 1936, y con las noticias de detenciones y muertes de gente de derechas, quema y saqueo de templos y rebelión de militares en media España, D. Manuel de l’Espau [sic] que era hombre rico y de derechas, optó por esconderse y fue un acierto, porque aquel mismo día fueron a su casa de la hacienda cuatro jóvenes de los de mono azul y correaje con pistola en un automóvil que registraron la casa, y al no hallarle prorrumpieron en improperios y amenazas jurando que lo ejecutarían.

 

La finca de D. Manuel era la cuarta, corriente abajo por el curso del brazal, y no encontrando mejor lugar para esconderse que el tupido maizal de Rafael, que era el de la finca sexta, allí que se agazapó como un conejo asustado. [...]

 

La casa del señor de l’Estau, fue incautada por la U.G.T. y luego, incluida en la Cooperativa Agrícola del Partido. Los santos de la ermita, quemados y la vivienda señorial, dedicada a granero. Respetando el puesto a los camaradas caseros que juraron ser sus simpatizantes.

 

La hacienda comenzó a cultivarse bajo las órdenes de un encargado general que, aunque conocía los usos y costumbres de la Huerta, no tenía los suficientes trabajadores para atender debidamente el extenso terreno que formaban el grupo de las haciendas incautadas para la colectividad. De esta manera, cuando terminó la guerra y regresó el señor de l’Estau el día diez de abril de 1939, la propiedad se encontraba en un estado de abandono lastimoso.

 

La ermita convertida en pajar; la vivienda señorial despojada de todos sus muebles, sus cuadros, sus cortinas, sus alfombras, y las paredes llenas de graffitis y carteles de propaganda clavados con tachuelas. Los cultivos muy decaídos, pues se habían secado algunos almendros, y la siembra que no había granado bien por falta de riego. Los corrales vacíos de ganado y desaparecidas sus dos mulas de labor, habiendo muchas herramientas tiradas por doquier...».

 

Según nos informa nuestro amigo y colaborador Alfredo Campello Quereda, la historia de la finca de l'Estal es un cuento ficticio de Isidro Buades basado en historias de su juventud. Aún así, el relato nos parece tan interesante y sus circunstancias análogas a otras acaecidas en aquellos aciagos años que consideramos merece ocupar un lugar en la historia de San Juan de Alicante.

 

(1) Isidro Buades Ripoll. La historia de una sociedad_Boletín Lloixa, números 135 y 136.

 

Última actualización: 26/06/2020

 

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