Convento de San Ginés (Orihuela-Costa-Dehesa de Campoamor)

 

«...Allá por el año 800, dice Gisbert (1), existía una ermita en el actual Matamoros, habitada por monjes de la Orden de San Agustín. En esta ermita se albergó y predicó San Ginés cuando desembarcó en el Cabo de Palos, por lo que al correr del tiempo se le colocó bajo la advocación o patronazgo de este santo. El mencionado autor nos dice que primero fue torre, después ermita y finalmente convento. Nosotros creemos ver en esta torre, la misma que José de Montesinos registra como alcaza baromana, el antiguo castillo de Thiar.

 

Como en el Campo de Cartagena existió otro convento dedicado a San Ginés, éste de Recoletos Franciscos, para distinguirlos se dio al que nos ocupa el nombre de Convento de San Ginés de la Jara de Orihuela, que lo distinguía tanto del de San Ginés de la Jara de Cartagena como del de San Ginés de Orihuela (2), que también parece que hubo, aunque éste mucho más tardío.

 

La primera noticia que recogemos de los finales del Medioevo data de 1407, en que siendo ermitaño Pedro Martín fue saqueada la ermita. De resultas de ello, y sin duda de otros sucesos anteriores de que no tenemos noticia, debió ser que se fundó en Orihuela en 1419 la Cofradía de San Ginés (2), a la que fueron concedidos numerosos privilegios, por labradores ricos que tuviesen caballo. La principal misión de esta Cofradía era la de “...acudir a la defensa de la casa-ermita de San Ginés de la Xara de Orihuela, en el campo de San Ginés, cuando hubiese noticia de desembarco de moros en aquella costa...”, caso, al parecer, demasiado frecuente. Es por esta época, y a causa de las buenas masacres que los buenos caballeros de Orihuela debieron hacer con los confiados moros, cuando empieza a llamarse Campo de Matamoros al de San Ginés.

 

No sabemos exactamente en que fecha abandonaron este convento los frailes Agustinos, ni siquiera cuando vinieron, pero si sabemos que en 1497 ya estaba en poder de los Dominicos, aunque no era convento de su Orden. Los fundadores de la comunidad dominica fueron los padres fray Leonardo Gabalda, fray Prudencio Bellmonte y fray Juan Waldesco, y consta que antes de pasar a ser convento fue hospicio, regido por estos religiosos.

 

Paralela a la vida del convento debió correr un tiempo la de la fortaleza, pues años antes de lo que estamos describiendo se encuentra en los archivos oriolanos la noticia de que, en 1421, fueron concedidos por el Concejo 30 florines para el arreglo de la torre de San Ginés, y en 1435 se autorizó a recoger limosnas en toda la gobernación de Orihuela con el mismo fin.

 

En 1437 se manda amojonar el término de San Ginés, cuyos límites fueron fijados desde la Peña del Lobo hasta la de los Cuervos, y de ésta al portichol de romanos o Cañada de la Sosa. Se prohibió la entrada de ganados a este término bajo multa de 120 sueldos.

 

En 1497 sabemos que eran mayordomos de la costa Bernardino Masquefa y Juan Mansi de Castañeda, quienes ante el peligro de los corsarios franceses que merodeaban por estas costas, quisieron fortificar la torre de San Ginés, y a este efecto solicitaron del Concejo de Orihuela que fuesen destinadas definitivamente al arreglo de esta torre las rentas del Peso, que frecuentemente habían sido asignadas. Esta petición disgustó hasta tal punto al puntilloso Concejo, que llamó al Prior de los Dominicos que lo era fray Ginés de Bestraga, requiriéndole para que se saliesen de la Casa. Como es de suponer, el Prior no se arredró ante la autoridad del Concejo, y recurrió al Infante Don Enrique, Lugarteniente General del Reino, quien ordenó al Concejo que dejase en paz a los frailes, sin hacer el menor caso de las súplicas que este Concejo le dirigía, alegando como motivo del desahucio que la Casa era una fortaleza que defendía la costa, y no un edificio destinado a iglesia o a clérigos.

 

Cuando los Dominicos, mucho más tarde, y no sabemos por qué causas, abandonaron el convento, hizo el Concejo donación de su fábrica a fray Francisco Torres, Mercedario, hijo de aquella ciudad y que murió de General de su Orden.

 

En la primera mitad del siglo XVII vuelve el convento a poder de Orihuela, aunque sin reunión ni consentimiento de la Orden, sino por simple donación de fray Francisco Ballester.

 

En 1640 pasa a poder de los Cartujos, que establecieron una Casa con el nombre de María de Vía Celi y San José de San Ginés.

 

Abandonado nuevamente por estos monjes en 1681, se hicieron cargo de él los Carmelitas, que a su vez lo entregaron a los Mercedarios en 1688, los cuales lo conservaron hasta casi mediado el siglo XIX, en que les fue arrebatado por la tristemente célebre Desamortización.

 

En cuanto a la Cofradía de San Ginés (2), desapareció en 1693, a causa de la peste, según Gisbert (1), y nosotros pensamos que también un poco por haber perdido su razón de ser, desaparecido el peligro de las incursiones sarracenas.

 

En la mayor ruina, los muros del convento, han permanecido hasta nuestros días...». (4)

 

Actualmente, lo que fue el Convento de San Ginés y sus anexos se encuentran en terrenos pertenecientes a una urbanización privada que incorpora además, un área destinada a campo de golf. Esta circunstancia y el habitual vallado de caminos y vías pecuarias imposibilita el acceso al lugar y por tanto la obtención de imágenes. Según nos dice un miembro del colectivo Amigos de Sierra Escalona:“...San Ginés es todo una ruina. Sólo queda alguna conducción de agua, andenes y un pozo de noria, abancalamientos y un muro del corral. Ni rastro del convento...”.

 

También nos informa de la publicación de una obra: Historia Natural de Sierra Escalona y la Dehesa de Campoamor editada por el Ayuntamiento de Orihuela y en la que han colaborado varias instituciones, entre ellas el Ayuntamiento del Pilar de la Horadada y la Universidad Miguel Hernández, actuando como coordinadores la asociación Amigos de Sierra de Escalona. Hemos tenido acceso a esta publicación y, a la vista de la diversidad del contenido (Geología, flora, fauna y etnografía de la zona) no podemos dejar la ocasión, por su importancia, de incluir algunos párrafos referidos a edificaciones y restos históricos que se describen en la misma.

 

«...Torre de San Ginés.- En el año 1421, el Concejo concedió 30 florines para arreglo de la Torre de San Ginés, y en 1435 se autorizó a recoger limosnas en la Gobernación de Orihuela con el mismo fin. San Ginés fue primero torre y después ermita, y en el año 1554 hizo donación el Consejo a fray Francisco Torres, que murió siendo general, para que hiciese el convento de la Merced.

 

El Convento de San Ginés, como se dice anteriormente, primero fue ermita y luego convento emplazado en un paisaje marítimo contorneado por el puerto Seco del Lobo, la peña de los Cuervos y el portichuelo de los Romanos o Cañada de la Fosa (Sosa).

 

En 1400, se creó la primera fundación en San Ginés con cuatro frailes dominicos procedentes de Valencia, pero las correrías granadinas dificultaron la consolidación de la nueva fundación. La cofradía que la tomó no se instituyó hasta 1419 y fue de las llamadas libres, no gremial por lo que los cofrades obtenían ayudas para desempeñar sus cometidos con las limosnas que recogían entre las casas y caseríos del entorno. Como estas no eran muchas ni importantes, en 1435, el concejo autorizó a la Cofradía para que ampliase su campo de acción a todas las tierras de la Gobernación.

 

En el año 1437 mandó el Consejo amojonar el término de San Ginés, desde el puerto del Lobo hasta la peña de los Cuervos, y desde el portichuelo de los Romanos o Cañada de la Fosa hacia dicha peña, con la pena de 120 sueldos o el doble por entrar ganado en este término que no fuera de la cofradía. En el año 1440 el Consell fijó los límites de San Ginés. La cofradía tuvo cierta importancia, sabemos que durante la guerra el rey don Pedro depositó el pendón de la villa en San Ginés.

 

En el año 1508 era tanta la devoción hacia San Ginés que los que iban a la ermita, si pescaban en los charcos de la Gleda, tenían que pagar 60 sueldos, puesto que tanto la pesca como la madera de este charco hasta la Horadada eran bienes del convento y si alguien prendía fuego la multa era de 1.000 sueldos. En 1555 el convento se donó a los franciscanos, luego a los frailes de Santo Domingo y finalmente a los mercedarios.

 

En el año 1640 la dehesa y convento de San Ginés pasaron a poder de los cartujos, quienes establecieron una casa con el nombre de María de Vía Celi y San José de San Ginés, según consta en la lápida existente en la casa principal de Campoamor de su fundador Thomas Petrus.

 

Los cartujos permanecieron en San Ginés hasta 1681, año en el cual se establecieron los carmelitas, después de haber ocupado el lugar durante ocho años llegaron los mercedarios, debido al testamento realizado por Tomás Pedrós en 1651. Los frailes de la Orden de la Merced conservaron el convento junto con sus dependencias y hacienda hasta mitad del siglo XIX, época de la desamortización.

 

En 1735 el Convento de la Merced era propietario de 401 tahúllas de regadío y 550 de secano en Orihuela. Los mercedarios habían repartido entre 11 enfiteutas una amplia extensión concedida por la ciudad en el campo de San Ginés. En el periodo de 1737 a 1750, el convento de la Merced adquirió propiedades rústicas en una extensión de 38,5 tahúllas de regadío. Estas adquisiciones tenían una valoración total de 1.249 libras, de las cuales 727 correspondían a tierras (58 ,2 %) y las restantes 522 eran gravámenes censales sobre otras propiedades.

 

Debido a la desamortización acaecida en el año 1822, la Dehesa de San Ginés, en su mayor parte dedicada a tierras de pastos para el ganado lanar, fue adquirida por José Ruiz Rodríguez, en ese mismo año fue traspasada a Guillermo Maclure y a Roberto Montgomery, que era desde 1793 cónsul de los Estados Unidos y residía en Alicante. Dos terceras partes adjudicadas en subasta a Maclure y el tercio restante a Roberto Montgomery.

 

En el año 1849 Guillermo O ́Gorman compró la Dehesa de San Ginés, quien la donó a su hija Guillermina que ya se había casado con el Gobernador Civil de Alicante, Ramón de Campoamor. Fue entonces cuando construyen la casa principal ubicada entre la Cañada Hermosa y Matamoros, poniendo en práctica la implantación de las colonias agrícolas, proceso que se había iniciado con las leyes del 21 de noviembre de 1855 y del 11 de julio de 1866, sobre el fomento de la población rural...». (5)

 

Hasta aquí las referencias históricas que conocemos sobre el Convento y Ermita de San Ginés y, expresadas las dificultades de acceder al recinto, incorporamos una fotografía insertada en la obra citada. (5)

 

(1) Ernesto Gisbert y Ballesteros. Historia de Orihuela, Alicante 1903.

(2) De las cofradías oriolanas la más famosa fue la de San Ginés, cuya sede era la ermita consagrada a dicho santo, a la que se añadía una torre de vigilancia frente al mar. Acerca de sus orígenes, como sucede en otros casos, polemizaron los eruditos locales de antaño, siendo recogidas sus hipótesis por Gisbert. Para Bellot (3) la cofradía era muy antigua y dice que sólo pertenecían a ella los caballeros, lo que estaría en consonancia con el carácter militar de la edificación. Esplugues y Fabián de Montesinos, aún cuando reconocen la fecha de constitución, no dudan en enlazarla con una capilla dedicada en tiempos visigodos a San Ginés, en la iglesia de San Julián, luego de Nuestra Señora de Monserrate. Por su parte Ramírez la vincula al templo de Monserrate y da el año 1419 para su fundación, participando en ella el justicia y jurados de la ciudad. (José Hinojosa Montalvo. Ermitas, conventos y cofradías en tierras de Alicante durante la Edad Media.)

(3) Mosén Pedro Bellot. Anales de Orihuela: siglos XIV-XVI. Orihuela, 1954.

(4) Francisco de Asís Patiño Valero. Semblanza histórica de San Miguel de Salinas. Alicante, 1985.

(5) María García Samper. Reflejo de la humanización paisajística en el extremo sur de la costa Alicantina. Historia Natural de Sierra Escalona y Dehesa de Campoamor. Pedauyé, H. y Pérez-García, J.M. Ayuntamiento de Orihuela. 2014.

 

María García Samper. s/f

 

Última actualización: 16/05/2022

 

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