Cementerio Vell

 

«...En la antigua Benissa la práctica de enterrar a los cadáveres se efectuaba dentro del templo de San Pedro. El subsuelo de la iglesia estaba cruzado por una galería principal, conocida en algunos documentos como «carrera de los bancos» y en la que se accedía por una entrada disimulada con una gran piedra cerca del pie del altar. En las capillas laterales, situadas entre los contrafuertes del muro, existían otros que eran propiedad de las familias de los Feliu, Ivars del Povil, Morell y Esquerdo. Otros, de mayor capacidad, pertenecían a las cofradías de San Pedro, Santísimo Sacramento y la del Rosario, que era la más importante. Sin esa costumbre existió cerca de la plaza del Portal un foso que ya es conocido en 1598 “in partita del Fosar confrontatum itinere Valentia”.

 

Este campo, al parecer no estaba cercado, según nota de las visitas episcopales de la época, y en él se depositaban los restos cadavéricos más antiguos cuando los sótanos de la iglesia empezaban a saturarse. En el campo del foso se enterraban directamente los cadáveres de los transeúntes pobres que morían dentro del término de Benissa.

 

A últimos del siglo XVIII las disposiciones oficiales prohibirán la práctica de enterramientos dentro del recinto del edificio parroquial obligando a las autoridades a habilitar una dependencia en el viejo foso a modo de capilla. Por lo que a partir de 1803, aproximadamente, este sería el lugar habitual de enterramientos.

 

El hecho de que el cementerio de la plaza del Portal estuviera cercano a las primeras casas del pueblo y del camino de Valencia originó protestas generales a partir de la segunda mitad del siglo XIX. Esto junto con la cada vez menor capacidad del foso y el hecho de ser un peligro infeccioso de enfermedades obligó a construir en el año 1875 el nuevo cementerio del Pla de Bonet. En 1876 ya se hacen oficialmente los primeros entierros que, en principio, son en tierra. En ese año se da permiso a las mujeres de la Conferencia de San Vicente de Paul para que a su cargo se hagan nichos y con su venta tener unas ganancias para las obras de caridad que hacían. También en el citado año se bendijo la capilla por el rector ecónomo Francisco Baidal haciéndose a continuación el cercado de su perímetro.

 

El traslado de los restos mortales del cementerio viejo de la Plaza del Portal se inicia en 1880.

 

El nuevo cementerio del Pla de Bonet fue construido siguiendo los más modernos métodos que en materia sanitaria se dictaban en aquel tiempo. Las actas municipales que hacen referencia a él en la época de su construcción hablan muy extensa y detalladamente de las medidas a tener en cuenta. La forma de enterrar los cadáveres, el tamaño de los fosos, etc.

 

El recinto tenía forma cuadrada y presidiendo el centro del mismo, una cruz. La puerta principal encaraba directamente a la capilla y se comunicaba con ella por medio de un paseo rodeado por cipreses. Junto a la capilla existían dos dependencias. En una estaba el cuarto de las autopsias que se hacían sobre una losa de piedra trabajada. En la otra había un depósito para guardar los herrajes y materiales del enterrador. Desde esta dependencia se entraba por una puerta, permanentemente cerrada a un recinto descuidado donde se enterraban los cadáveres de los suicidas.

 

El cementerio fue objeto de diversas ampliaciones en la década de 1950 y en 1974 se acometen las obras del nuevo cementerio del Tossalet Blanco...». (1)

 

(1) Historia de la parroquia de Benissa. J.J. Cardona. 2002

 

Robert Llopis

 

JJ.Cardona

 

Última actualización: 01/01/2022

 

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