Ermita de Santa Ana

 

«...La primera noticia de esta ermita se recoge en Bendicho:«...Pertenece a esta iglesia de Santa María una Ermita que esta fundada fuera de la ciudad, a la parte de Levante, dedicada a la gloriosa Santa Ana, edificada en lo alto de un montecillo que hay frente a las fuentes que decimos de la Goteta. Es casa de mucha devoción y muy frecuentada todos los martes, y en particular su día, a 26 de julio, en que va el Clero a celebrar el oficio divino...». (1)

 

«...La ermita de Santa Ana estuvo edificada en la altura del cerro que dá frente al manantial; pero destruida por la inclemencia de los tiempos, se fabricó un nuevo Santuario sobre el primer montecillo que se encuentra saliendo del caserío del Arrabal Roix, á la derecha del camino a San Juan.

 

La nueva ermita se construyó de fondos que con piadosa diligencia colectó del vecindario el Presbítero D. José Morelló, el cual edificó tambien una casa-habitacion del sacerdote destinado por el Sr. Obispo de la Diócesis para cuidar del ermitorio, en donde el dia 26 de julio de cada año, con asistencia de un inmenso gentío, tenia efecto una brillante funcion religiosa en honor de Santa Ana, titular de la nueva iglesia.

 

Cuando el año 1823 fue demolido este santuario, cuyos escombros existen aún amontonados en el pequeño cerro, la imagen de la Madre de la Virgen que en él se veneraba cuyo busto de mármol es una buena escultura, y los cuadros al óleo se algún mérito que decoraban los altares, fueron trasladados á la parroquial de Santa María donde hoy existen, adornando estos últimos las paredes de la ante-sacristía del templo...». (2)

 

«...La calle de Santa Ana se encuentra en el Arrabal Roig. Es una de las más antiguas de este barrio y con lavadero público. Se la dio el nombre de la Madre de la Virgen por conducir a su ermita en la cúspide del vecino montículo.

 

Santa Ana, madre de la Virgen María y abuela de Cristo, según la tradición, nació en Belén, de la descendencia de David y casó con Joaquín, también de Belén y descendiente del mismo Rey-Profeta. Fue modelo de doncellas y espejo de casadas.

 

Alicante que la profesaba singular devoción dio el nombre de Sta. Ana al cerro llamado antes del Molinet, estribación occidental de la sierra de S. Julián, y sobre su cumbre, para el culto de la Santa, edificó una ermita que la dio su nombre.

 

La ermita de Sta. Ana, ruinosa por vieja, fue derribada en el año 1823, y la escultura de la Sta. titular con otros objetos entre ellos buenos óleos, fue trasladada a la parroquia de Sta. María. La calle de Sta. Ana, frente al cerro de su nombre, recuerda al santuario derribado y no reedificado, que a su Santa daba culto...». (3)

 

Complementa lo anteriormente referido, la siguiente noticia: «...el 5 de enero de 1427, el Consell de la ciudad da orden per a fer la Ermita de Santa Ana. Lo firman el Justicia del Consell, Jaume Franch; los jurados Lope Ferrández de Mesa y Bernat Bonivern. En esa misma sesión se da permiso para iniciar las obra de la Lonja de Caballeros.

 

El edificio se alza en lo alto de la hoy medio comida Sierra del Molinet (o de Santa Ana desde entonces) cerca del manantial de la Goteta. La población alicantina (poco más de 2.000 personas) subía cada 26 de julio en romería a la ermita a escuchar la Misa Solemne y el Sermón del cura. La Santa Faz llegó a detenerse en su interior en sus romerías. Además, en Semana Santa se realizaba el via-crucis en el Molinet.

 

En 1706, durante la Guerra de Sucesión, los ingleses bombardean Alicante, dejándola prácticamente en ruinas. La ermita de Santa Ana era un blanco fácil y sucumbe al bombardeo. Los alicantinos entristecidos se ponen manos a la obra y buscan una nueva ubicación para la ermita. La sitúan entre el Cerro del Molinet y el Monte Benacantil en un llano menos vendido a los ataques (donde actualmente se alza aproximadamente el Scalextric) Tras varias décadas en obras por falta de dinero, se supone que a mediados del siglo XVIII se acaba la nueva ermita.

 

Por lo visto la ermita no se respetaba demasiado pese a estar cuidada por un ermitaño. Poco a poco se fue deteriorando. Al parecer, la primera ermita era municipal por lo que se cuidaba más. La nueva al pertenecer a la iglesia de Santa María y no disponer de fondos fue deteriorándose rápidamente. En 1841 se informa de lo siguiente: leída la denuncia que el arquitecto titular hacía de la hermita de Santana por hallarse en estado ruinoso, fue acordado oficiar al Clero de Santa María para que procediese a su reedificación o derribo a la mayor brevedad.

 

La demolición tiene lugar el 26 de julio de 1841. El clero ha de hacerse cargo del coste del derribo y si es necesario, podrán satisfacer el pago con los terrenos. Los altares, imagen de la Santa y cuadros de gran valor son trasladados a Santa María.

 

Años después aquella zona comienza a quedar engullida por el Raval Roig y en 1851 todavía se conoce la zona como ermita de Santa Ana...». (4)

 

(1) Vicente Bendicho. Crónica de la Muy Ilustre, Noble y Leal Ciudad de Alicante. Alicante, 1640.

(2) Rafael Viravens y Pastor. Crónica de la muy ilustre y siempre fiel ciudad de Alicante. Alicante, 1876.

(3) Gonzalo Vidal Tur. Pbro. Alicante: sus calles antiguas y modernas. Alicante, 1974

(4) Alicante vivo (Fuente: Artículo de Fernando Gil (ca. 1980) y Alicante Ilustrado de Fco. G. Seijóo Alonso).

 

Alicante vivo

 

Alicante vivo

 

Cerro o Loma de Santa Ana. Manolo Serrano, 24/09/2014

 

Cerro o Loma de Santa Ana. Manolo Serrano, 24/09/2014

 

Cerro o Loma de Santa Ana. Manolo Serrano, 24/09/2014

 

Última actualización: 23/02/2022

 

 

Imagen Aleatoria

taking_notes.jpg