Ermita de Nuestra Señora del Socorro

 

En la descripción que hace Bendicho en 1640, de la ciudad de Alicante, dice: «...Entran y salen de la ciudad por cuatro puertas puestas a la mira de los cuatro vientos principales.... La tercera, al Levante, dicha Puerta Nueva, que sólo sirve a la comodidad de los vecinos que salen a la huerta y a divertirse a la ribera del mar, con su apacible paseo al pie del monte, hasta un santuario antiguo que fue convento de frailes agustinos y antes, casa de recreo de los Templarios, como consta de los vestigios de sus cruces, en las almenas y partes de sus edificios, con títulos de San Sebastián y Ntra. Sra. del Socorro. Está defendida aquesta puerta, con el baluarte dicho del Espolón o de Ntra. Sra. del Socorro...

 

Más adelante, al tratar de las fundaciones de los conventos de religiosos y religiosas, nos dice: «...Los segundos religiosos que fundaron y tomaron casas en esta ciudad, fueron los Padres de la Religión de San Agustín, que fueron a 28 días del mes de junio del año 1585, en la antigua ermita de Nuestra Señora del Socorro, fuera de la ciudad. Y junto a un pozo de la playa; el agua es dulce y tanta cuanta pueden sacar; llaman a este pozo comúnmente el Pou del Drac.

 

Vivieron allí hasta que por parecerles el lugar desierto fuera de los muros y que por estar a la orilla del mar era peligroso, se entraron en la ciudad, dejando allí solo un religioso y fundaron en el lugar que hoy viven, a 2 de mayo de 1609...». (1)

 

«...Unos caballeros templarios que allá en el siglo XIII habitaron la mezquita que los árabes tuvieron en las cercanías del actual templo de San Nicolás, poseian como casa de recreo un edificio situado al E. de Alicante, en el borde de la playa de Santa Ana y sobre el pozo de agua dulce titulado del DRACH, abierto desde tiempos muy remotos casi a la orilla del mar. En una sección de este edificio se estableció una ermita que fue dedicada á San Sebastián […] expuesta a la veneración de los fieles una pintura de Nuestra Señora que los templarios trajeron de Mallorca, esta imagen excitó de tal modo la devoción pública, que al referido santuario no se le dio ya su primitivo nombre si no el de la santa Virgen de Lluch, como se titulaba aquella […] El primer Prelado que rigió la Comunidad Agustina, después que en 28 de Junio de 1585 se posesionó esta de aquella casa y ermita, fue Fr. Miguel Salon, sabio religioso, Catedrático de teología en la Universidad de Valencia. Los frailes impusieron al Santuario de Lluch el título del Socorro, nombre con que la Orden invocaba a la Virgen […] Viviendo los frailes en aquella casa y ermita, gestionaron con gran interés para fijar su domicilio en el interior de la Ciudad, lo que verificaron en 1609, ocupando un edificio que se fabricó en un llano que se extendia en las proximidades de la calle de EN LLOP (después Maldonado), sobre el declive inferior del cerro conocido por la ERETA.

 

Al pasar la Comunidad á esta casa, dicho ermitorio quedó á cargo de un hermano lego; y fomentada la devoción á NTRA. SEÑORA DEL SOCORRO, en 1744 se construyó el bonito retablo que aún existe adornando el altar mayor de aquel Santuario...». (2)

 

«La ermita antigua, según Figueras Pacheco (3), se debe a los Templarios que la establecieron en una casa que tenían junto al mar, dedicándola a San Sebastián, pero colocaron en ella una imagen de la Virgen que habían traído de Mallorca y, olvidándose la primitiva denominación, el pequeño santuario fue llamado de la Virgen del Lluch.

 

Los agustinos sólo estuvieron en la ermita 24 años, pues en 1609, tal como anteriormente describe Viravens, “...ocuparon un edificio que se fabricó en un llano que se extendia en las proximidades de la calle de EN LLOP (después Maldonado), sobre el declive inferior del cerro conocido por la ERETA...”. De este modo el templo quedó como empezó, únicamente como ermita.

 

Así la cita Madoz (4): ...Dentro de la ciudad hay una ermita agregada a la parroquia de Santa María, en la cual se celebra misa los dias festivos; fue propiedad de los frailes agustinos....

 

En 1960 la ermita fue destruida para la construcción de un garaje, habilitándose en un lateral del citado garaje un pequeño eremitorio titulado Ermita Virgen del Socorro, al cual se accede por la calle Lope de Vega. Testimonio de la primitiva advocación a la Virgen de Lluch, queda la calle homónima, donde estuvo emplazada la ermita.

 

(1) Vicente Bendicho. Crónica de la Muy Ilustre, Noble y Leal Ciudad de Alicante. Alicante, 1640. (Alicante, 1960)

(2) Rafael Viravens y Pastor. Crónica de la muy ilustre y siempre fiel ciudad de Alicante. Alicante, 1876

(3) Francisco Figueras Pacheco. Geografía General del Reino de Valencia. Provincia de Alicante. Barcelona, 1911.

(4) Pascual Madoz. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1845.

 

Autor desconocido, s/f.

 

Autor desconocido, 1968. Alicante vivo

 

Eugenio Bañón, s/f.

 

manolo serrano, 10/08/2010

 

manolo serrano, 10/08/2010

 

manolo serrano, 10/08/2010

 

manolo serrano, 23/04/2013

 

manolo serrano, 23/04/2013

 

manolo serrano, 17/12/2018

 

manolo serrano, 17/12/2018

 

Viravens

 

Foto Goyo, 1971. Alicante vivo

 

Perfecto Arjones, 1971

 

Perfecto Arjones, 1971

 

Última actualización: 22/02/2022