Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

 

«...JIJONA: Ciudad con ayuntamiento, administración subalterna de correos y loterías, cabeza del partido judicial de su nombre en la provincia y administración de rentas de Alicante…, situada en la pendiente de una colina, al estremo oriental de la hoya de Castalla, y ribera derecha del riachuelo Coscó: se halla combatida por todos los vientos, aunque algo resguardada de los del Norte por la altura de la colina en cuyo declive está recostada; su clima es templado y saludable, no conociéndose otras enfermedades que las estacionales. Apenas el caminante distingue desde lejos el derruido castillo que domina á Jijona, cuyos restos manifiestan ser obra de moros, restaurado en las guerras de sucesión; desde que descubre luego el caserío esparramado sin orden por las faldas de la colina que corona aquel, su color pardusco; ese color casi indefinible que solo produce la continua acción del tiempo, no puede menos de conocer, aunque nada sepa de su historia, que aquella población que está mirando es una ciudad antigua: y á medida que se acerque á sus edificios, no solo afianzará mas su primitiva y agradable impresión, sino que admirará las frondosas huertas ó deliciosos jardines que le sirven como de alfombra, en donde se revela la inteligencia del cultivo y el asiduo trabajo de aquellos habitantes: 716 casas forman el casco de la población, sin contar mas 300 que hay esparramadas por el término: aquellas en sus tres calles principales son de una altura de cuatro ó cinco pisos, con decentes habitaciones y en lo restante de la ciudad algo mas bajas; forman calles pendientes, incómodas y á manera de anfiteatro, escepto dos que son muy largas, espaciosas y llanas, con buenos edificios, en una de las cuales se celebran los mercados y ferias; generalmente están empedradas y son bastante limpias. Hay casa de ayuntamiento, en cuyo edificio esta la cárcel, y tanto esta como aquella son, de escasa localidad; una casa pósito de sólida construcción, edificada en 1792, cuyo fondo ha consistido en 540 cahices de trigo y 70,000 reales. en metálico; un hospital de antigua fundación con el objeto de socorrer los enfermos pobres, dirigido y administrado por el cura párroco de la misma en virtud de decreto del gobierno: el total de sus ingresos es de 90 reales. productos de rentas propias, y el de sus gastos 19,525 de los que soló se satisfacen 2,880 que se invierten en honorarios de amas de lactancia; escuela de primeras letras pagada de los fondos municipales con la dotación de 2,000 reales, á la que concurren 200 niños y se les enseña á leer, escribir, aritmética y principios de geometría; otra de latinidad, cuyo preceptor tiene de dotación de los mismos fondos 1,000 reales; tres de niñas, una dotada con 1,000 reales de dicho fondo, á la que concurren 100 alumnas, y las otras dos, privadas, á cada una de las cuales, asisten 30 niñas, y á todas ellas se las enseña á leer, escribir y las labores de su sexo; iglesia parroquial (Nuestra Señora de la Asunción y San Bartolomé Apóstol), edificada en 1616 por el ayuntamiento el que careciendo de fondos para tan costosa obra, recibió á censo crecidas sumas de los Señores marques de Peñacerrada, barón de Finestrad y otros, cuyas pensiones se pagan del fondo de propios y arbitrios; es notable por su elevación y anchura, de modo que puede competir con las mas capaces de la provincia, su órgano es muy bueno: la sirve un cura propio de la clase de término, que lo provee S.M. ó el diocesano, segun el mes de la vacante en concurso general, un vicario y 15 beneficiados, de los que solo hay nueve residentes en la actualidad. Habia al tiempo de la supresión de los conventos uno de P.P. Franciscos bajo la invocación de Nuestra Señora de Loreto, que tenia 18 religiosos de misa y un lego; y otro de monjas Franciscas titulado de Santa Ana, cuya comunidad se componía en 4 de julio de 1837, que fueron trasladadas á Concentaina, de nueve religiosas de coro y dos legas: este convento por establecimiento real fué de 29 religiosas, que se titulaban Señoras de la Llave Dorada, por cuyo motivo tenian antiguamente por armas una cadena encima de la puerta; actualmente ha cedido el gobierno su edificio para casa de beneficencia, asi como el de frailes está cerrado y arruinándose. Hay cuatro ermitas de que es patrona la ciudad: una dentro de su casco con solo un altar, dedicada á San Sebastian; otra con la misma advocación, de bastante capacidad y con seis altares mas, situada á 800 pasos de la población hacia el Sur; otra de Santa Bárbara en la misma dirección á la distancia de ¼ de hora en la cumbre de un cerro bastante elevado con un solo altar de la Santa, al que guarnecen algunos hermosos retablos en madera, obra del célebre Juanes segun se cree; y otra de San Antonio Abad también á ¼ de hora al Norte al lado del camino que dirije á Alcoy. se encuentran ademas varios oratorios y capillas hasta el número de 27 en las heredades ó casas de campo del término; mas son de los particulares á los que corresponden las haciendas; las otras fabricadas á espensas de los vecinos de las que participan los que se hallan, en las que se celebra misa todos los dias festivos, y concurren á oirla los habitantes de aquellos; en las otras se celebra también misa por temporadas, regularmente en la época de la recolección de las cosechas: ninguna de ellas tiene rentas propias para atender á su conservación y reparo. El cementerio, que es bastante capaz, se halla á la distancia 400 pasos hacia el Norte, en sitio ventilado, de modo que no perjudica a la salud pública...». (1)

 

«...Jijona, Xixona, Gijona, Saxena, Xijona. Esta ciudad de 7.847 habitantes, es curato de término de tercera y arciprestazgo, y su iglesia está dedicada a la Asunción de Nuestra Señora. En tiempo de los árabes, según Escolano, era el mojón de Valencia y Orihuela. Dícese que es la Asena ibérica y la Sosa de la Hitación de Wamba. Su nombre primitivo, Saxona, procede sin duda del latín saxum, peña, por estar tendida en la pendiente de una colina, debajo de un gigante peñasco, sobre el que estaba el castillo, hoy en ruinas. En tiempo de la Conquista era población importante, pues en la primera contribución conocida que impuso D. Jaime I a los moros del reino, en 24 de septiembre de 1257, figura Saxena con 300 besantes (2). Los monarcas aragoneses la hicieron villa real, con voto en Cortes, y Felipe V le otorgó el título de ciudad, en 20 de junio de 1708.

 

La cristiandad de Jijona trae origen de la Conquista, y de su iglesia primitiva no tenemos noticia. La actual, de espaciosa nave, elevada bóveda y bien trazada cúpula, se edificó en 1616, y poseía 15 beneficios, hoy incongruos por la desamortización. En el altar mayor se venera la Asunción y San Bartolomé, y en uno de los cruceros San Sebastián, cuya fiesta, con la del patrono San Bartolomé, se celebra del 20 al 31 de agosto, en la que nunca falta la batalla de moros y cristianos...». (3)

 

Reproducimos una descripción más actual del templo: «...Iglesia embutida en el centro histórico, en la ladera que sube al castillo, con algunas edificaciones anexas. La volumetría exterior no se aprecia bien al no existir a su alrededor ningún ensanchamiento del espacio público. La entrada se hace por una sencilla portada clásica, sin ornamentación. Destaca el campanario de piedra, de planta cuadrada, situado a los pies, coronado por un curioso chapitel piramidal de teja plana vidriada verde y blanca. La cubierta de la nave es a dos aguas y la del crucero a cuatro. El interior desnudo, sin relieves, pinturas ni ornamentos: consta de una nave central de cuatro tramos con bóveda de cañón y capillas laterales...». (4)

 

(1) Pascual Madoz. Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus Posesiones de Ultramar. Madrid, 1847. Tomo IX. Pag, 634.

(2) El besante fue una antigua moneda bizantina de oro o plata que también tuvo curso entre los musulmanes y en parte de la Europa occidental. En un principio se llamó solidus (sólido). Posteriormente, por deformación de la palabra Bizance (Bizancio), acabaría denominándose besante. Fue creada por el emperador Constantino para intentar estabilizar la economía de Roma. Su representación heráldica es el bezante. El empleo de esta voz en su sentido numismático se registra en textos castellanos desde el siglo XIII. Su valor era el de diez millareses y un peso teórico de 13,6 gramos. El empleo del besante prosiguió durante 600 años y fue el auténtico dólar de la Edad Media. Entre los siglos XIII y XIV, se usaban los besantes de Malta, los de Valencia y el besante de los cruzados de San Juan de Acre.

(3) José Sanchis y Sivera. Nomenclátor Geográfico-Eclesiástico de los pueblos de la Diócesis de Valencia. Valencia 1922.

(4) Guía de arquitectura de la provincia de Alicante.

 

manolo serrano, 01/06/2009

 

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manolo serrano, 01/06/2009

 

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manolo serrano, 11/12/2016

 

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Última actualización: 24/04/2022

 

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