Convento e Iglesia de San Agustín

 

Madoz, cuando se refiere a los conventos de frailes en Orihuela, encabeza la descripción de los mismos con el de San Agustín y dice: «...El de San Agustin es sin duda el mas antiguo de la ciudad, y sus religiosos ocupaban el primer lugar en las procesiones generales: no consta su fundacion, pero si que en 1452 fue convocado su prior y concurrió á un consejo general de ciudadanos, celebrado para tratar de la separacion del obispado de Orihuela del de Cartagena. Está situado en el arrabal y calle de su nombre, á la salida por esta ciudad: á principios de este siglo emprendieron los frailes su reparacion general, pero habiendo tomado un rumbo demasiado costoso y sobreviniendo la guerra de la Independencia, quedó solo hecha la frontera principal hasta el segundo piso, sin haberla podido continuar; lo restante del edificio está muy ruinoso é inhabitable. La iglesia es obra de fines del siglo anterior, muy capaz, con dos torres de silleria; pero de resultas del terremoto de 1829 fue preciso demoler la una y rebajar la otra: se conserva como ayuda de parroquia de Sta. Justa para la celebracion de misas...». (1)

 

«...Las fechas de construcción del convento no estaban definidas, oscilando entre 1390 y 1450. Ahora podemos precisar que no fue anterior en ningún caso a 1394. El 4 de febrero de ese año Juan I ordena a las autoridades de Orihuela y a los sacerdotes de la villa que no pongan trabas a los frailes agustinos que quieren edificar un monasterio, para lo cual cuentan con la licencia papal. El motivo era las quejas de los frailes por las trabas que se les ponían. Recordemos que por aquellas fechas los mercedarios habían reanudado sus actividades en la villa tras los desastres de la guerra de Castilla y tanto ellos como el clero regular no verían con buenos ojos la competencia espiritual y económica que podía suponer la instalación de una nueva Orden.

 

Si los Roca fueron valedores de la Orden de la Merced, Ramón de Rocafull y Jaume Masquefa, miembros de dos de las familias más destacadas de la oligarquía local serán los protectores del nuevo convento, cuyos comienzos fueron más bien modestos, ya que en 1400 el convento, de frágiles muros, amenazaba ruina y era un peligro para sus moradores.

 

El Consell dio algunas sumas de dinero y se hizo una cuestación en la villa, pero las obras fueron muy largas hasta ultimarse en 1499, tras una nueva etapa de reedificación iniciada en 1463...». (2)

 

«...El paupérrimo cenobio, fue reedificado por completo en la segunda mitad del siglo XV al mismo tiempo que se levantaba la primitiva iglesia, sufriendo de nuevo obras de consideración un siglo después. Por esas fechas sólo albergaba a quince frailes; pero en la centuria posterior la comunidad aumentó a treinta y ocho religiosos según consta en el censo de Aranda.

 

En 1802 emprendieron obras de reparación general; o más bien de reconstrucción; pero el proyecto quedó frustrado al comenzar la Guerra de la Independencia, dejando la fachada interrumpida en el segundo piso.

 

Tras la exclaustración de los frailes en 1835, el exconvento fue vendido a Juan Vilaregut junto a los de la Merced y San Gregorio

 

En 1845, transformado en viviendas de alquiler, se le adosó unas gradas y un coso de madera para servir de plaza de toros hasta el año 1884. En el artículo Aportaciones para el estudio de tres conventos refiero como, en 1868, las hermanas Vilar Pablo compraron a Bibiana González, viuda de Juan Vilaregut, los edificios expropiados a mercedarios, agustinos y franciscanos alcantarinos por 48.000 escudos.

 

Lo cierto es que el exconvento de San Agustín quedó en propiedad de Petra Vilar en el año 1875; enajenándolo el 10 de octubre de 1879 con un pacto de retroventa. Y que el 14 de noviembre de 1885 hizo uso de dicha oferta de retro, recuperando el edificio por la misma cantidad.

 

La iglesia de San Agustín es un magnífico templo de orden compuesto, cuyo plano mide 980 metros cuadrados, y consta, de tres naves, dos laterales de 5,17 y 14 metros de ancha y alta respectivamente cada una, y otra central de 22 metros de alta por 9,10 de ancha. La cúpula, o media naranja, es de una construcción atrevida, alcanzando la respetable altura de 30 metros aproximadamente, y 12 de diámetro en su arranque, coronando majestuosamente el ábside de la iglesia, y dando luz a su hermoso crucero...». (3)

 

«...La Iglesia del siglo XVIII-XIX de estilo neoclásico y ornamentación barroca, planta en cruz latina, con crucero que no sobresale al exterior. Nave central de mayor altura con bóveda de medio cañón aligerada con lunetos y naves laterales obtenidas intercomunicando las distintas crujías a través de los contrafuertes. Fachada inacabada y torres desmochadas a causa del terremoto de 1829. Destaca su presbiterio con retablo de mármoles.

 

Monumental edificio que se convirtió (y todavía es) en la iglesia más grande de la Diócesis de Orihuela, con capacidad para más de mil personas sentadas.

 

Posee un órgano barroco del siglo XVII, su caja es barroca policromada realizada en este siglo. Constituye uno de los poquísimo ejemplos de órgano en la provincia de Alicante anterior al siglo XVIII...». (4)

 

(1) Pascual Madoz. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1849. Tomo XII. Pág. 358.

(2) José Hinojosa Montalvo. Ermitas, Conventos y Cofradías en tierras de Alicante durante la Edad Media. Alicante, 1990.

(3) Antonio José Mazón Albarracín. El Colegio de Jesús María.

(4) enorihuela.com

 

manolo serrano, 26/05/2009

 

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manolo serrano, 15/04/2013

 

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Col. Javier Sánchez Portas.

 

Última actualización: 16/05/2022