Ermita de Nuestra Señora del Pilar

 

«...En 1524, Jacobo Torres Alcorisa y su mujer, Melania Sanoguera Soler de Olite, fundan en la calle de Crevillente -actual Barrio Nuevo-, una pequeña iglesia dedicada a la Santa Cruz, San Judas Tadeo y Santa Tecla. Construida junto a la casa que poseía este matrimonio, debía considerarse capilla dependiente de la catedral y servir para uso público y privado, pues los donantes se reservaron “...una tribuna o arco desde su casa, por la que oían cómodamente el Santo Sacrificio de la Misa y demás actos religiosos que en dicha hermita se practicaban...”.

 

Las obras de construcción duraron dos años y se bendijo el nuevo templo el 2 de mayo de 1526. Constaba de seis altares dedicados a San Judas Tadeo; San José; Santa Cecilia y Santa Tecla; Santiago el Mayor; Virgen del Pópulo; y el principal bajo la advocación de la Santa Cruz, que estaba orientado a poniente, con lo cual debía estar emplazada la iglesia en paralelo con la calle. En 1673 se desplomó casi toda a causa de un terremoto y de nuevo se edificó en 1675, retirándola hacia la montaña. En esta ocasión el templo sólo tenía tres altares que se dedicaron a la Santa Cruz -el principal-, San Judas Tadeo y Virgen del Pilar. Poco duró la construcción, pues en 1699, año muy lluvioso, se vino a tierra y su solar se dedicó a la enseñanza de niños y juego de bolas, durante algunos años.

 

El 26 de abril de 1714 de nuevo se había construido la ermita de la Cruz (no en 1722 como dice Montesinos), pues el Cabildo Catedralicio da licencia al canónigo Domingo Gómez para que la bendiga y pueda decir misa en ella. En esta ocasión la capilla se retranquea otra vez de la calle y se construye perpendicular a ésta; al realizarse elevada sobre la montaña se accede a ella por dos escaleras que se unen en su puerta -tal como la conocimos hace algunos años-.

 

Parece que tras la reconstrucción de la ermita el Cabildo vio mermados sus derechos parroquiales, a causa de la multitud de misas que en ella se decían y a las limosnas que recaudaban pidiendo para las ánimas y toque de campana, por lo que, olvidando la autorización concedida tres años antes, el 29 de diciembre de 1717 acuerda que “...hauiéndose fabricado dicha hermita sin auctoridad alguna… se le mande al Sacristán Mayor restituya a esta Santa Iglesia quantos ornamentos y alajas ay de ella en dicha hermita...”. No he encontrado ninguna otra noticia al respecto, en las actas capitulares del Cabildo, hasta 1739 en que se acuerda entregar tres arrobas de aceite a la ermita de la Santa Cruz, cada año, en conformidad con el legado del Dr. Rocamora.

 

Según la descripción de Montesinos, en 1792, el altar mayor estaba dedicado a San Judas Tadeo y en él se veneraba un lienzo del titular -hoy conservado en el Museo Diocesano de Arte Sacro- regalado por el canónigo Gómez. Existían otros altares con las imágenes de la Virgen del Pilar, San Juan Evangelista, Virgen de los Dolores, San Pedro Arrepentido, Santa Cruz, Nuestro Padre Jesús y la Verónica. Además de otros dos con lienzos de Santa Rita de Casia y Santa Bárbara. Debemos destacar la ausencia de una imagen de San Judas Tadeo, y posteriormente la escultura de Pilato es utilizada para representarle.

 

El 16 de abril de 1758, en la iglesia de la Santa Cruz y San Judas Tadeo, se funda la Real Congregación de Nuestra Señora del Pilar contra el Pecado Mortal. La imagen titular “…se fabricó en Zaragoza, y se tocó con su original, y estuvo expuesta junto a él, a la veneración pública de los fieles, algunos días…”. Los fines de la Congregación son: “…hacer bien y celebrar misas por los que están en pecado mortal para que se conviertan a Dios, y hacer oración en común todos los congregantes, y en particular cada uno para el mismo fin; por lo qual es preciso, que los que desean serlo sean de buena vida y costumbres, y eviten en sí mismo a toda costa el pecado, que deven remediar y precaver en los demás...”...». (1)

 

A esta ermita se refiere Madoz: “....la [ermita] de Nuestra Señora. del Pilar, titulada tambien de Santa Cruz, está situada en el centro de la ciudad y calle del Barrio Nuevo, donde hay establecida una congregación contra el pecado mortal, que goza de privilegios reales y pontificios. Se fundó en el siglo XVI; es muy pequeña aunque de muy buen gusto, con cinco altares: se celebran en ella misas ordinarias, y en los dias de fiesta, de hora fija con grande concurrencia...”. (2)

 

«...El actual templo, de construcción relativamente reciente, es un edificio exento de dos plantas, situándose la ermita en la de arriba con acceso directo desde la calle. Ante la ermita hay una terraza con verja entre pilares. La fachada se orienta a mediodía, es rectangular más el apéndice de la espadaña; tiene amplia puerta y dos ventanas en arco de medio punto. Planta de nave única rectangular, mide 13,90 por 5,18 metros; tiene el presbiterio alzado un escalón y el muro de cabecera, cubierto por cortinas azul purísima, con la imagen de Nuestra Señora del Pilar sobre peana...». (3)

 

(1) Javier Sánchez Portas

(2) Pascual Madoz. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1849. Tomo XII. Pág. 360.

(3) Ramón Candelas Orgilés. Las ermitas de la provincia de Alicante. Alicante, 2004.

 

Ruinas de la ermita antes de su reconstrucción. C. Illescas, s/f. Diario La Verdad, 10/10/2014

 

manolo serrano, 26/05/2009

 

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manolo serrano, 15/04/2013

 

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Última actualización: 19/05/2022

 

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