Residencia de PP. de la Compañía de Jesús

 

En la descripción que hace sobre las fundaciones de los conventos de religiosos y religiosas en la ciudad de Alicante, nos dice Bendicho (1): «...La quinta religión que ilustra la ciudad, es la que últimamente ha venido y es la Compañía de Jesús, que al presente, mientras se termina lo relativo al Colegio que se ha de fundar, tienen su residencia en la casa de Ntra. Sra. de la Esperanza, y en su Iglesia exercitan los actos de su religión desde 1629, en que les concedió prestada esta Iglesia el Obispo de Orihuela, don Bernardo Caballero de Paredes...».

 

«...En Febrero de 1629, vino á esta Ciudad el Padre Teófilo Berenguer con otros religiosos, con el fin de disponer casa para aposentar á los Jesuitas, alojándose en una habitación que habia sobre la Ermita de Nuestra Señora de la Esperanza, en la calle de EN LLOP. El P. Teófilo juzgó que en este mismo local podria establecerse la Residencia de los PP., si se unía á él una casa que lindaba con aquel Santuario: é indicado el pensamiento al propietario, que lo era el Dr. Pedro Juan Berenguer, Rector de Jijona, este alquiló aquella finca por 46 libras ánuas […] Dispuesta esta casa conforme á los usos y servicio de los religiosos, en 15 de Junio de 1635 quedó establecida definitivamente la Residencia de estos […] La Comunidad, socorrida por el Concejo con limosnas de harina, reunió algunos fondos de los muchos donativos que les hacian los bienhechores con los cuales construyó una iglesia, cuyas obras se comenzaron en 1670, dirigiéndolas el Padre Bartolomé Pons […] Aumentadas la renta de la Residencia, en 1697 fue erigida en Colegio la casa esta […] y á partir de entonces fueron adquiriendo casas circunvecinas á la suya, entre ellas una que formaba ángulo á la calle de San Agustín y á la de la Sangre, propia de D. Nicolás Puigserver […] En 1725, poseyendo los Jesuitas el terreno que necesitaban, emprendieron la fabricación del edificio tantos años en proyecto; y fué tan grande el interés que desplegaron por su pronta terminacion, que en 1732 tenian construidas las tres fachadas que lo forman, situadas en las calles de EN LLOP ó de Maldonado, de San Agustin y la Sangre […] Estas son obras de cantería y constituyen la mitad de edificio que, según el plano, debió prolongarse hasta el limite de la iglesia y Convento de Madres Agustinas. Debido tal vez á la falta de recursos, los religiosos suspendieron en 1732 las obras de su magnífica casa y Colegio; y años despues se construyó la gallarda cúpula que corona el edificio, y se continuó la edificación de este por la calle de la Sangre, levantándolo hasta el primer cuerpo de obra. Los Jesuitas proyectaron edificar una iglesia en el estremo E. de la fachada, atendido á que era muy reducida la que, según hemos dicho, construyeron años antes en el ángulo NO. del edificio; pero un suceso tan trascendental como inesperado, motivó que solo fabricaran parte de la fachada del nuevo templo, quedando sin concluir este edificio que hubiera sido uno de los más suntuosos de la Ciudad. En 20 de Marzo de 1767 se ordenó por el Rey la expulsión de los dominios de España de todos los religiosos de la Compañía de Jesús […] La expulsión se efectuó en la madrugada del 3 de Abril, incautándose el Estado de todos los bienes de los religiosos […] transcurridos los años, la Priora del Convento de Agustinas, sor Incolaza Montes y las demás religiosas de esta Comunidad, acudieron al Rey por conducto del Sr. Obispo de Orihuela D. José Tormos, en súplica de que les cediese la casa de los Jesuitas para trasladarse á ella, en atención á que amenazaba ruina el Convento en que habitaban y carecian de recursos para hacer las obras. Acogiendo Carlos III los ruegos de esta Comunidad, expidió una Real órden en 4 de octubre de 1783 poniendo aquel edificio á disposición del Prelado diocesano, á fin de que hiciese las debidas distribuciones para que lo habitaran las religiosas […] Las MM. se trasladaron á este edificio el año 1790, llevando procesionalmente el Smo. Sacramento, el cual se reservó en una capilla provisional, mientras se concluia la iglesia que comenzaron a fabricar los Jesuitas en la calle de la Sangre. La Comunidad Agustina invirtió respetables sumas de dinero en la terminación de aquel templo, y en el año 1804 fué bendecido por D. Francisco Cebrian y Valda, Obispo de Orihuela, quien lo dedicó a la PURÍSIMA SANGRE DE CRISTO, que es el título del Santuario que tenian las religiosas en su antiguo Convento….».(2)

 

Sirva para ampliar conocimientos del también conocido como antiguo Colegio de Jesuitas, la reseña que Ramos Hidalgo inserta en su tesis doctoral (3): «...El hoy convento de Madres Agustinas de la Preciosísima Sangre, fue levantado en 1697 por el P. Bartolomé Pons, fecha en la que se proyectó el colegio a pesar de que su construcción no se realizó hasta 1725. La edificación de éste se inició por el claustro, la crujía recayente a la calle y la portada estilísticamente de las comenzadas con anterioridad. En la actualidad, los únicos elementos que se conservan pertenecientes al estilo primitivo del edificio son la portada, el claustro y la escalera...».

 

El convento se encuentra en la manzana que configuran las actuales calles de Las Monjas, San Agustín y Maldonado.

 

Ver: Convento de Agustinas de la Sangre de Cristo

 

(1) Vicente Bendicho. Crónica de la Muy Ilustre, Noble y Leal Ciudad de Alicante. Alicante, 1640. (Alicante, 1960)

(2) Rafael Viravens y Pastor. Crónica de la muy ilustre y siempre fiel ciudad de Alicante. Alicante, 1876.

(3) Antonio Ramos Hidalgo. Evolución urbana de Alicante. 1983. pág. 462.

 

Última actualización: 06/06/2020