Convento de Agustinas de la Sangre de Cristo

 

Refiriéndose a la fundación de los conventos de religiosos y religiosas en la ciudad de Alicante, nos dice Bendicho: «...El último Convento de que se ha de tratar en este capítulo es el de monjas Agustinas. Está dentro de la ciudad, en la Iglesia de la Sangre de Cristo, donde está fundada la Cofradía de la Sangre de Cristo y Soledad de Ntra. Sra., con el amparo de la ciudad. Fundóse este Convento en 1606...». (1)

 

«...Entre la casa que forma el ángulo izquierdo del callizo por el que se comunica la Plaza de la Sangre con la calle de Maldonado, antes de EN LLOP, y el edificio que en nuestros dias ocupan las monjas Agustinas, habia por los años de 1600 un Santuario que servia de Capilla para los reos condenados á la última pena. La nobleza de Alicante estableció en esta pequeña iglesia una Cofradía titulada de la PURÍSIMA SANGRE DE CRISTO, nombre de aquel ermitorio, en el que habia una VIRGEN DE LA SOLEDAD […] El licenciado Pedro Ibarra, Canónigo de San Nicolás, su hermano José y los caballeros D. Jerónimo Vallebrera, D. Francisco Pascual y D. Pedro Remiro de Espejo, consiguieron que el 18 de Julio de 1606 viniesen á esta Ciudad dos monjas de apellido Ruis, procedentes del Convento de San Cristóbal de Valencia, quienes fundaron desde luego en el ermitorio de la SANGRE la Comunidad Agustina, poniendo por Priora á sor Constanza Carroz, que vino con otra monja llamada sor Francisca Matheu. Así que las fundadoras instruyeron en las prácticas de la Regla Agustina á las primeras monjas, regresaron á su casa de San Cristóbal de Valencia […] apenas transcurridos algunos años, la Comunidad de la SANGRE ó de SAN AGUSTIN, como así la llamaba el pueblo, llegó á estar compuesta ordinariamente de 30 monjas.

 

Compadecidos los dueños de unos solares que habia en todo el perímetro donde existe la manzana de casas situada al E. de la plaza de la SANGRE, de la angustiosa estrechez en que vivian estas pobres monjas, les hicieron gracia de cederles aquellos solares para que construyeran un Convento de nueva planta. Disponiendo, pues, las MM. de estos terrenos, procuraron reunir algunos fondos; y en febrero de 1750 solicitaron permiso al Ayuntamiento para emprender las obras. La falta de fondos y el retraso en empezar las obras motivaron que el Ayuntamiento amenazara con dedicar esos terrenos a una plaza-mercado, y es lo cierto que ni posteriormente se estableció allí el Mercado, ni se fizo el proyectado Convento, pues en los terrenos donde debió fabricarse se levantaron las casas que existen en la actualidad.

 

Las monjas Agustinas siguieron viviendo en su estrecha casa hasta los últimos años del siglo XVIII en que, denunciada por ruinosa, se trasladaron á un edificio que fue de los PP. Jesuitas...». (2)

 

«...El Convento de las Canónigas de San Agustín o Monjas de la Sangre, es el único edificio urbano que queda de lo que fue la ciudad barroca conventual tras la reciente demolición del convento de capuchinos de Campoamor. Su rotunda volumetría, levantada en una impresionante fábrica de sillares de piedra de San Julián destaca en la compleja morfología del centro histórico. La estrechez de las calles, que impidió crear cuerpos salientes en portadas y ventanas, refuerza el aspecto plano de las fachadas y el carácter compacto del conjunto, donde predomina el macizo sobre el ritmo modulado de los huecos. La ornamentación exterior se concentra en los curvilíneos recercados planos de las ventanas y, sobre todo, en la portada, donde la estructura arquitectónica no queda enturbiada por la ornamentación de hojarasca que la encuadra, todo ello dentro del gusto implantado en la ciudad por los trabajos de J. B. Borja. En el interior cabe destacar el único lateral del claustro que se levantó, de arcos de medio punto sobre columnas dóricas de fuste liso, y la escalera de planta rectangular y bóveda de sillería rematada por cúpula elíptica que retoman la tradición de las casas-palacio del sur del País Valenciano...». (3)

 

El convento se encuentra en la manzana que configuran las actuales calles de Las Monjas, San Agustín y Maldonado.

 

(1) Vicente Bendicho. Crónica de la Muy Ilustre, Noble y Leal Ciudad de Alicante. Alicante, 1640. (Alicante, 1960)

(2) Rafael Viravens y Pastor. Crónica de la muy ilustre y siempre fiel ciudad de Alicante. Alicante, 1876

(3) Guía de arquitectura de la provincia de Alicante.

 

Consellería de Cultura. Generalitat Valenciana

 

Viravens

 

manolo serrano, 10/08/2010

 

manolo serrano, 10/08/2010

 

manolo serrano, 10/08/2010

 

manolo serrano, 10/08/2010

 

manolo serrano, 10/08/2010

 

manolo serrano, 05/03/2012

 

manolo serrano, 05/03/2012

 

manolo serrano, 05/03/2012

 

manolo serrano, 05/03/2012

 

Campanario situado en el patio trasero del Convento. José M. Deltell, junio 2014

 

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Última actualización: 25/02/2022