Iglesia de San Roque y San Sebastián

 

«...La ermita de San Roque y San Sebastián, situada sobre un gran rellano frente a la cruz de término del Camino de Madrid y, a espaldas del Cuartel de Infantería, sería cedida al Ramo de la Guerra haciendo posible la expansión del citado cuartel. Por esta razón se pensó en una nueva ubicación, en el lugar que hoy ocupa el templo dedicado a San Roque y San Sebastián.

 

La ermita, segunda de las construidas a tal advocación, estuvo en funcionamiento hasta el 4 de enero de 1920 en que dijo la última Misa el Presbítero Don Casimiro Valero Vicedo, por hallarse enfermo el Vicario de la misma Don Juan Peiró Cabrera.

 

Las obras del nuevo templo comenzaron el 1 de mayo de 1915. La dirección corrió a cargo del Arquitecto Don Vicente Pascual y la ejecución a cargo del Maestro Antonio Segura. Lo que sería la primera construcción fue bendecida por el Arcipreste Doctor Escrivá el día 6 de enero de 1920.

 

Esta primera sección, de una sola nave y reducidas dimensiones, de momento era capaz para la atención religiosa. El acceso de entrada recaía en lo que luego sería la calle Espronceda, de estilo neoclásico, puerta dintelada con remate semicircular, sobre la que se abría un óculo preparado para la colocación de una vidriera. El Altar mayor se encontraba frente a la puerta, y se habilitaron unas ventanas laterales para la iluminación natural del recinto.

 

El Patronato de San Roque inauguró sus funciones al terminar la primera sección de las obras de la Iglesia que era el actual Presbiterio. Al terminar la segunda sección, que fue la nave de la Iglesia, las escuelas del Patronato se trasladaron a esa nave y quedó como Iglesia exclusivamente el Presbiterio. En el año 1926 se construyeron nuevos locales en la parte posterior de la Iglesia, destinados a Patronato, quedando toda la Iglesia disponible para el Culto.

 

Cuando fue nombrada como Parroquia de San Roque y San Sebastián, el 6 de julio de 1942, ya llevada actuando como tal desde el final de la guerra civil. Hasta entonces ejercía como vicaría anexa de Santa María. Don Cirilo Tormo Durá, nombrado primero Vicario y luego Párroco de la misma, se encontró con un templo completamente desvalijado, utilizado como almacén de material de fundición y arruinado por los efectos de la guerra. A raíz de las bombas caídas en la cercana Hidroeléctrica Alcoyana, objetivo de guerra, los cristales de las ventanas habían estallado todos, el cielo raso y la decoración había caído y las puertas habían sido arrancadas de cuajo por los efectos de las explosiones. Los ornamentos y enseres habían sido quemados, y el edificio se encontraba todo oscurecido por el carbón y el humo.

 

En ese año de 1942, se había iniciado la construcción del campanario. Se cambió la decoración neoclásica por la neogótica que hoy conocemos y tal fue el ímpetu, que en apenas cinco años estaba casi terminado el templo, por no decir los colegios y otros empeños. El 3 de octubre de 1945 el Obispo Auxiliar de Valencia bendice el Altar mayor, Capilla de la Comunión, Altar de San Vicente, del Cristo de la Agonía, y todas las campanas junto los terrenos para la futura ampliación del templo.

 

Entre 1960 y 1965 se acomete la ampliación definitiva con la construcción de otro tramo de la Iglesia donde se colocaría el púlpito, un nuevo Presbiterio bajo una torre octogonal y el llamado coro bajo...». (1)

 

(1) Vicente Moncho, sacristán de San Roque (año 2012).

 

autor desconocido, 1920

 

autor desconocido, 30/10/1949

 

autor desconocido, ca. 1950

 

manolo serrano, 06/09/2010

 

manolo serrano, 06/09/2010

 

manolo serrano, 08/07/2020

 

manolo serrano, 08/07/2020

 

Última actualización: 15/02/2022

 

 

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